lunes, 23 de febrero de 2015

LA EVOLUCION DEL SECTOR CULTURAL EN LA ECONOMIA ARGENTINA

Una industria que crece sin chimeneas

La industria cultural nacional aporta más del 3 por ciento del valor agregado bruto total de la economía y genera más de 340 mil empleos, según datos del Sistema de Información Cultural de la Argentina. Qué hacer para seguir promoviéndola.
Producción: Javier Lewkowicz
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-266693-2015-02-23.html

Potenciar al sector

Por Diego Rossi *
De la mano del incremento general del PBI durante la última década, el sector cultural ha llegado a aportar a la economía más del 3 por ciento del Valor Agregado Bruto total, y más de 340.000 empleos, según el Sistema de Información Cultural de la Argentina (Sinca). En este contexto, la industria audiovisual ha generado una producción sin precedentes de películas, series de ficción y documentales financiados mayoritariamente con fondos públicos, provenientes tanto de mecanismos preexistentes (concursos y subsidios Incaa) más fondos de ministerios estatales con señales propias y partidas del Ministerio de Planificación de la Nación. Además, la TV del entretenimiento mantuvo su dinamismo, fuertemente influida por la inversión publicitaria en los principales medios capitalinos, con anunciantes también oligopólicamente concentrados.
A este fondeo por publicidad del “sistema tradicional” de la TV abierta privada (y sus vinculaciones con canales del interior y señales de TV paga) cabe sumarle una parte del excedente producido por los abonos de la TV por cable. Pero como sucede a nivel mundial, acá también se percibe una creciente deriva hacia plataformas digitales y agregadores de contenidos. Las estadísticas sobre inversión publicitaria en Internet no demuestran rigurosidad, ni las empresas globales transparentan ingresos por país; sin embargo se estima que las pautas contratadas ya superan el 10 por ciento del total de inversión publicitaria local. Mientras por el lado del liberalismo político abogamos por la preservación del mayor derecho a libertad de expresión y neutralidad en la red, por otro, proponemos revisar la normativa nacional, en tensión con las naturalizadas imposiciones del librecomercio “en red”.
La Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, con su redacción participativa y garante de nuevos derechos de las audiencias, junto a diversas políticas públicas sectoriales, buscaron enriquecer las fuentes de financiamiento. Por ello, no es una casualidad la diversificación de contenidos y el aumento de la cantidad de productoras. Pero hubo cambios desde el año 2009, cuando se sancionó la ley. El “sistema tradicional de TV abierta y de pago” perdió su exclusividad a la hora de negociar derechos de exhibición o de condicionar pantallas. Las popularizadas plataformas digitales de streaming sustituyen o eliminan intermediarios en la distribución de contenidos. Así, el sueco Vondereau advierte sobre la mutación de agregadores como YouTube hacia incubadoras de canales de TV por Internet con contenidos profesionales.
Proteger la industria audiovisual se presume como una política de Estado, más aún ante la tendencia a la desterritorialización de las emisiones. Las principales asociaciones empresarias de la TV recién ahora plantean medidas-proteccionistas-a-medida, cuando hace pocos años sólo exigían mantener fuera a las telefónicas del negocio de la televisión.
Para hacer operativa la ley 26.838, que asimila al sector audiovisual con la actividad industrial, la diputada Liliana Mazure propone un proyecto de régimen de incentivos fiscales, en sintonía con los que operan en Europa y Brasil, que han demostrado un aumento en los niveles de producción y empleo en los países que lo implementaron (Observatorio Europeo del Audiovisual, febrero 2015).
Otro proyecto de Mazure, ya con dictamen favorable de comisión, incorpora a las señales internacionales de TV paga como sujetos obligados en materia de emisión de contenidos nacionales. En Francia (también en Brasil y Argentina) se estudia el encuadre de las distribuidoras “over the top” tipo Netflix, como exhibidores a nivel nacional, y su territorialidad para ser alcanzadas por los tributos nacionales, lo que permitiría redistribuir recursos afectados para sostener los mecanismos de producción audiovisual independiente.
Los amantes del libremercado seguirán disponiendo de las capacidades instaladas en nuestro país para producir, debido al experimentado staff técnico y profesional existente, y la cantidad de estudiantes cursando en establecimientos estatales, que también son parte de una estrategia de inversión pública para la industria audiovisual argentina.
* Docente investigador U.B.A., Facultad de Ciencias Sociales @diegodrossi.

Protección y fomento

Por Heber Martínez *
Hablar hoy de televisión abierta gratuita resulta curioso cuando más del 80 por ciento de los habitantes de Argentina pagan para ver, y cuando las generaciones de los nuevos televidentes no conocen la diferencia entre la televisión abierta y la señal que se emite a través de la TV paga. Para el negocio la cuestión es muy importante, principalmente por las diferencias regulatorias que son mucho más flexibles para las señales por las que hay que pagar, que para las abiertas gratuitas. Si bien esta regulación más exigente se basa en que estas últimas utilizan espectro radioeléctrico, hay algo esencial que es la composición de los ingresos de cada sector.
En las señales que se distribuyen en la TV paga (por ej. cable, satélite) los ingresos provienen de un fee que les abona el distribuidor y por la venta de publicidad, este último como un ingreso marginal. En la TV abierta, los ingresos provienen principalmente de la magra pauta publicitaria que existe en Argentina, producto de un mercado concentrado de anunciantes.
Mientras el país trabajó con la Ley Mariotto o de Servicios de Comunicación Audiovisual la desconcentración de medios, por otro lado se permitió la concentración de empresas anunciantes. Hoy, en el país, el 30 anunciantes privados representan el 70 por ciento de la inversión publicitaria.
Las estructuras de ingresos son bien diferentes, y a esto se suma que la audiencia se suscribe a la televisión paga para mirar canales que son gratuitos. Es decir, lo que más se mira en la televisión por cable, es lo que el distribuidor obtiene de manera gratuita... Y esta es una de las fallas o fisuras que tiene el negocio en Argentina. En Estados Unidos la penetración de la televisión paga es similar a la de nuestro país, sin embargo, las empresas de televisión por cable están obligadas a pagar a las de televisión abierta para emitir su contenido. En tanto, México, Colombia y Brasil lo están discutiendo.
El año pasado, durante la discusión de la ley Argentina Digital, tanto ATA como Capit (productoras) solicitaron que el impuesto del uno por ciento que establece la ley para el servicio universal sea destinado para la producción de obras audiovisuales. El argumento de ese pedido, es que a través de la citada norma se abren grandes “autopistas de contenidos”, y si no se protege y fomenta la producción nacional, la audiencia será captada por los contenidos extranjeros que cuentan con mercados publicitarios y políticas fiscales que los protegen. En Cataluña se aprobó recientemente un impuesto por cada conexión a Internet, y su resultante es destinado a producciones audiovisuales locales.
En nuestro país, es de destacar la labor de fomento que realizan el Ministerio de Planificación y el Incaa, que, a través de la Gerencia de Fomento, comenzaron a apoyar los start up de producciones, y se convirtieron en medidas clave para que la Ley 26.522 comience a “girar”. Pero, qué tal si las producciones propias y locales se financiaran con los ingresos provenientes de un impuesto que se cobre a la audiencia en las facturas de las empresas de TV por cable? Se generaría un círculo virtuoso en el que las audiencias locales paguen sus propias obras, den trabajo a los artistas locales, técnicos, etc.
Otro capítulo merecerían los costos laborales que las señales de TV paga extranjeras no tienen a nivel local, como tampoco tienen CUIT, como tampoco tributan impuestos, como tampoco producen en el país y, sin embargo, compiten por la misma audiencia sin límites regulatorios y venden publicidad en sus tandas que en la mayoría de los casos facturan en el exterior para evitar ingresar las divisas en Argentina... Para no hacerlo, en sus argumentaciones explican la vigencia de los convenios de protección de inversiones que firmaron sus países de origen con el nuestro en los años ‘90. Su argumentación se basa en que son nacionales para el ejercicio de los derechos. Sin embargo, cuando se les habla de obligaciones, ahí sí son extranjeros... ¿entonces?
Para tener una industria audiovisual nacional sustentable, el foco de las políticas públicas debería estar orientado a la protección y fomento de las obras audiovisuales nacionales más allá de cuál sea su plataforma de distribución y con esquemas de financiación a través de círculos virtuosos teniendo en cuenta todos los players del mercado. Como decía Marechal y en la parte que nos toca “hay una Argentina como en Navidad y crecimiento, que lucha por su destino, y que padecemos orgullosamente los que la amamos como a una hija. El porvenir de esa criatura depende de nosotros, y muy particularmente de las nuevas generaciones”.
* Vicepresidente de la Asociación de Telerradiodifusoras Argentinas.

'Relatos salvajes' no ganó el Oscar, pero dos argentinos sí

 La estatuilla a mejor película se la quedó 'Birdman', del realizador mexicano Alejandro González Iñárritu. Un filme que también ganó el rubro a Mejor Guión Original, escrito por los argentinos Armando Bó (nieto) y Nicolás Giacobone.

http://www.diarioregistrado.com/espectaculos/113251-relatos-salvajes-no-gano-el-oscar--pero-dos-argentinos-si.html
Alejandro González Iñárritu gana el Oscar a Mejor Director por Birdman. GETTY

Bó y Giacobone, ambos nietos del mítico Armando Bó, compartieron su Oscar con González Iñarritú y Alexander Dinelaris por la escritura del guión de 'Birdman', que en total cosechó cuatro estatuillas en la noche del domingo.





'Birdman' ganó en las dos categorías principales: Mejor Película y Mejor Director, además de quedarse con los premios de Guión Original y Mejor Fotografía por el trabajo del también mexicano Emmanuel Lubezki.

Los dos primos argentinos ya habían trabajado juntos en 'Biutiful' (2010), otro filme de Iñárritu que fue protagonizado por Javier Bardem, y más tarde en la argentina 'El Último Elvis' (2012).

"Trabajar con estos tipos fue la mejor experiencia de mi vida", había dicho sobre ellos el director mexicano al recibir el 11 de enero pasado el Globo de Oro por su película.

http://www.clarin.com/extrashow/cine/argentinos-Bo-Giacobone-mejor-original_3_1309099085.html

domingo, 22 de febrero de 2015

ZAMBA PASO POR LOS EMMY KIDS INTERNATIONAL

Otra excursión para el asombro

El niño que desde su Clorinda natal viaja en el tiempo contándoles la historia a los más pequeños fue parte de la entrega del prestigioso premio televisivo. Y aunque no ganó, la producción que se emite por Pakapaka llamó la atención de la industria internacional.
Por Emanuel Respighi
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/8-34780-2015-02-22.html
Desde Nueva York
Zamba no fue un programa planeado con lógica comercial para “ganar” premios.
La confirmación de que se puede jugar de igual a igual con los grandes productores de animación de calidad del mundo: ésa fue la sensación que dejó el paso de La asombrosa excursión de Zamba por el Emmy Kids International, el galardón dedicado exclusivamente al género infantil. No hubo estatuilla para el niño que desde su Clorinda natal viaja en el tiempo contándoles la historia a los más pequeños con una simpleza y un lenguaje propio que le valió que el jurado del Emmy haya nominado como mejor animación a la producción que se emite por Pakapaka. No hubo victoria, tampoco tristeza, en el salón del Chelsea Piers, a orillas de un Hudson helado que fue testigo de la venia de la industria global a un contenido local que parece marchar por el buen camino. Finalmente, la estatuilla en la categoría en la que competía Zamba fue a parar a manos de la producción francesa Les as de la jungle a la rescousse, por méritos más estéticos que narrativos.
Cuando se está nominado a un premio de tanto nombre como un Emmy, las reales motivaciones y finalidades por las que una producción audiovisual fue concebida se dejan de lado. Al menos por el rato que dura la ceremonia de entrega. Se sabe: La asombrosa excursión de Zamba no fue un programa planeado con lógica comercial para “ganar” premios. Desde su génesis, allá por 2009, la producción de El Perro en la Luna pensó en un personaje que fuera capaz de acercarles a los más chicos a los acontecimientos y personalidades más relevantes de la historia argentina. El programa fue, desde entonces, una suerte de medio audiovisual que pudo despertar la curiosidad infantil sobre temas que hasta ese momento eran abordados exclusiva y gélidamente en las aulas a través de pesados (en más de un sentido) libros de historia. Zamba desafío ese modelo, abrió otras instancias formativas y se constituyó como una herramienta de apoyo escolar que hoy en día dinamiza el ámbito escolar en muchas escuelas del país. Incluso hasta les facilitó a los padres la compleja tarea de explicarles a los hijos problemáticas complejas u olvidadas en algún lugar del cerebro. Haber estado nominado en los Emmy no es poco. Claro que no hay premios consuelos que valgan. Ni siquiera para Zamba.
“Poder hacer un programa que aporta valores y entretiene, en una pantalla prestigiosa como la de Pakapaka, trabajando con artistas talentosos y llegar a estar nominados a un Emmy es entender de que se está yendo por el buen camino”, reflexiona Sebastián Mignona, de El Perro en la Luna, productora realizadora de Zamba. “Estar acá es hacer industria. La única manera de llegar a este tipo de lugares y competir es persistir las veces que sean necesarias. Siempre poniendo a resguardo el contenido, que en definitiva es lo que hace que la producción argentina sea muy singular”, subrayó el productor apenas finalizada la ceremonia de entrega.
Entre las salutaciones de rigor con productores de Europa y América, hubo un denominador común que matizaron las charlas con los responsables argentinos de Zamba: la manera que encontró el Estado argentino para transmitirles de manera simple temáticas complejas a los más chicos. En efecto, el episodio por el que la serie, que ya tiene 100 capítulos realizados, estaba nominado era “La asombrosa excursión de Zamba en la Casa Rosada”, un episodio en el que el encantador personaje intenta entender cómo una democracia se convierte en una dictadura y los atroces efectos que tuvo la Junta Militar que se mantuvo en el poder entre 1976 y 1983. En cierta manera, Zamba tiene la virtud de pensar a los héroes en términos reales, desde el general José de San Martín hasta Manuel Belgrano, entre otros. Y que los villanos sean nada más y nada menos que Videla y compañía.
“La nominación de Zamba, y este capítulo en particular, es una señal, un llamado de atención y un verdadero estímulo para todos los que hacemos Pakapaka y Zamba”, detalla Marcelo Lirio, coordinador general de Producción de la señal dependiente del Ministerio de Educación. “Significa un reconocimiento al esfuerzo y al interés del Estado en facilitar herramientas significativas que permitan que los niños y niñas puedan acceder al conocimiento mediante propuestas innovadoras, entretenidas y con profunda sensibilidad artística.”
Más allá de la tristeza por no haberse alzado con la estatuilla, lo cierto es que Zamba fue la primera producción de animación estatal en tener semejante reconocimiento. En tanto cara visible de Pakapaka, con propuestas que alrededor de su figura trascienden la pantalla y llegan incluso al teatro musical, Zamba parece tratarse de un personaje de enorme potencial para seguir creciendo. No sólo por la penetración que sus historias tienen en un público voraz como el infantil, sino porque su figura trasciende al mismo programa de TV: desde hace un tiempo La asombrosa excursión de Zamba pasó a ser simplemente Zamba, a secas. El desafío, entonces, pasa por cómo ese contenido estatal formativo puede ampliar sus recursos y dar un salto masivo de penetración a través de merchandising o juegos alrededor de Zamba. ¿Es posible desde la órbita estatal “comercializar” un personaje potencialmente masivo como Zamba? La respuesta parece ser afirmativa, siempre y cuando no traicione los valores y sentidos identitarios que Zamba pone en juego en cada episodio. El desafío parece estar al alcance de la mano. Quien quiera ver, que vea.

Nuestro lenguaje

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/8-34781-2015-02-22.html

 Por Alberto Sileoni *
Zamba pone en evidencia la importancia de construir con nuestro lenguaje la interpretación de la historia. La educación debe estar atenta a la construcción de la identidad nacional, a mirar el mundo desde el Sur, que incluye la Patria Grande Americana, y eso es lo que precisamente hace Zamba. Es sustantivo que una producción nacional, de calidad, con un personaje del norte grande de la Argentina haya sido nominada. Más aún, si hay un valor adicional es que no fue nominado cualquier capítulo de la serie. Se trata de Zamba haciendo una reflexión sobre el peor pasado argentino, el más doloroso, la última dictadura militar. En tiempos en que la palabra dictadura se toma con liviandad desde algunos sectores, Zamba invita a los chicos a pensar lo que fue una verdadera dictadura en la que acontecía la sistemática desaparición de personas y estaba anulada la libre opinión.
* Ministro de Educación de la Nación.

El filme chileno 'El botón de nácar' de Patricio Guzmán triunfa en el Festival de Berlín

La producción de Mediapro dirigida por Patricio Guzmán obtiene el Oso de Plata al Mejor guión y el galardón independiente concedido por The Ecumenical Jury.

http://www.publico.es/culturas/boton-nacar.html

El escritor y director chileno Patricio Guzmán sostiene el Oso de Plata al Mejor guión por la producción de Mediapro  'El botón de nácar', junto a la productora alemana Renate Sachse en el Festival de Berlín -  EFE / EPA / JENS KALAENE

El escritor y director chileno Patricio Guzmán sostiene el Oso de Plata al Mejor guión por la producción de Mediapro 'El botón de nácar', junto a la productora alemana Renate Sachse en el Festival de Berlín - EFE / EPA / JENS KALAENE


La producción de Mediapro El botón de nácar, de Patricio Guzmán, ha obtenido el Oso de Plata al Mejor guión en la 65 Edición del Festival de Berlín. 




El filme, con dirección y guión de Guzmán, denuncia el genocidio colonial sufrido por el pueblo chileno y los crímenes de la dictadura de Pinochet.

A este premio se suma el concedido el sábado por The Ecumenical Jury, uno de los galardones independientes que se otorgan en el festival, con el que han sido premiados con anterioridad Todo sobre mi madre de Pedro Almodóvar (1999), Diarios de motocicleta de Walters Selles (2004), Hidden de Michael Haneke (2005), Babel de Alejandro González Iñarritu (2006),Looking for Eric de Ken Loach (2009) o Des hommes et des dieuxde Xavier Beauvois (2010).

Con un cuidado montaje audiovisual, la película adentra al espectador en la reflexión del director sobre el equilibrio entre los indígenas y el cosmos antes de la conquista de Chile a través de su propia voz en off y del testimonio de varios supervivientes. Mares, glaciares, fiordos, el agua en cualquiera de sus estados sirve de hilo conductor del relato, un recorrido de belleza impactante a través de la geografía chilena que va desde el desierto de Atacama hasta la Patagonia occidental.


La cinta forma parte de una trilogía consagrada a Chile, país natal del director, que comenzó en 2010 con Nostalgia de la luz, donde la acción transcurría en el inmenso desierto del norte del país, y que se cerrará en el futuro con un film del panorama de la Cordillera de Los Andes. 

Mediapro ya colaboró anteriormente con el prestigioso cineasta chileno en la producción de Salvador Allende, la primera película sobre el presidente que se estrenó en Chile después del golpe de Estado. El filme fue seleccionado en 2004 para participar en el Festival de Cine de Cannes, en la 52 edición del Festival de San Sebastián y en el Toronto International Film Festival. En 2005 fue nominado a los Premios Goya como Mejor película documental.

El Oso de Plata se suma a los múltiples galardones recogidos
hasta ahora por las producciones de Mediapro, con 2 Oscar, 2 Globos de Oro, 1 Independent Spirit, 1 Vulcaine y 22 Goya entre otros. 

Entrevista. Pablo Larraín. director de "El Club" pelicula ganadora en el Festival de Cine de Berlín

“No estoy aquí para decidir lo que está mal y lo que está bien”

“No estoy aquí para decidir lo que está mal y lo que está bien”
El cineasta chileno Pablo Larraín es el flamante ganador del Oso de Plata del prestigioso Festival de Berlín por su más reciente película, El Club , que aborda con elegancia uno los temas más polémicos y tenebrosos de la Iglesia Católica a escala global. En una casa de campo del pueblo de La Boca, en la desembocadura del río Rapel (comuna de Navidad, VI región de Chile), un grupo de sacerdotes que llegó hasta allá por “razones múltiples y sumamente complejas” comparte una vida cotidiana sin (aparentes) sobresaltos. Hay quienes cometieron abusos y fueron relegados por las autoridades eclesiásticas. Los hay enfermos, que tienen padecimientos mentales, problemas existenciales o sólo están viejos o cansados. Cualquiera sea la causa del arribo, eso sí, se trata de gente aislada de la sociedad. 
El título del filme, confirma su realizador, bien pudo ser “El club de los curas perdidos”. “Encontré interesante armar un grupo de curas que no sabes si son peligrosos o no. Tampoco sabes muy bien qué es lo que quieren”, dice Larraín, que en 2012 optó al Oscar en la categoría de mejor película en idioma extranjero con No, una brillante crónica de cómo un publicitario ayudó a derrotar al dictador Pinochet en el referéndum de 1988. 
Ahora, con esta película y el envión internacional que significa ganar en Berlín, este realizador chileno de 38 años asoma a la gran vidriera internacional de los directores latinos, una troika que encabezan los mexicanos Alejandro González Iñarritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro. 
Sin embargo, Larraín está convencido de que “la reacción natural” de los sectores eclesiásticos ante su película será el silencio. La Iglesia , “cuando es atacada, cuando es puesta en un lugar de peligro, cuando es señalada, cuando es nominada de cualquier manera, lo que hace es no referirse al tema”, pues lo contrario sería darle “más bombo y más prensa”. “Finalmente tiene aparentemente más miedo a la prensa que al infierno”, asegura el cineasta. En este sentido, señala que “hoy día, el tipo que maneja la prensa en el Vaticano es casi tan poderoso como el Papa y eso es algo que no ha pasado nunca antes”, pero al mismo tiempo, eso “le da una gran oportunidad al papa Francisco de hacer algo”. El deseo de Larraín es que la película se distribuya en muchos países, que circule y que su imaginario, sus deseos, aquello que querían decir, sea visto y escuchados por distintas personas y culturas en todo el mundo. “Ese será el verdadero premio”, asegura.
–Usted ha mencionado que en torno al tema de la película hay un recorte de periódico... ¿Podría contar más sobre cómo surgió la idea?
–Básicamente, se remonta a mis años en el colegio. Yo fui educado en colegios católicos. Y conocí a muchos curas, muchos de esos curas eran buenas personas. Curas respetables. Después conocí a curas que hoy en día están en la cárcel, o en procesos judiciales, y después me enteré de que hay curas que están desaparecidos, están perdidos. Y esa es la inquietud. ¿Dónde están esos curas? ¿Por qué de­saparecieron? ¿Adónde los mandan? Y esas preguntas empezaron a surgir a partir de la investigación de la película. Por eso decimos que éste es El Club, el club de los curas perdidos. Nos dimos cuenta de que la Iglesia tiene una manera sistemática de trabajar basada en el secretismo y en el silencio. Cuando estos curas tienen algún problema, en vez de llevarlos ante la Justicia civil, los llevan a un lugar desconocido en donde purgarán sus pecados por siempre.
–¿Qué cree que pudo llevar a la Berlinale a seleccionar esta película?
–Ignoro qué le habrán visto los programadores, pero si tuviera que aventurarme, creo que puede haber pasado por el tratamiento de materiales narrativos y dramáticos que están hoy en boga: hay mucha gente haciendo cine, series y literatura en torno del tema. Y en Chile, puntualmente, nos afecta más todavía porque es algo que ha explotado recientemente en muchos casos de sacerdotes involucrados en casos judiciales.
–¿Usted es o fue católico?
–Después de estudiar en un colegio católico, cuando me hice adulto me desvinculé completamente. Hoy no me considero católico. Me considero entre agnóstico y ateo.
–Aparte de que se presentó la ocasión, ¿qué le hizo empujar el proyecto?
–Me parece que hay preguntas que tienen que ver con la esencia de lo que me llama la atención de la religión, que en alguna forma es la necesidad de redención y cómo esa redención es, en el fondo, una resistencia a la cotidianidad. Eso produce una fricción muy interesante, sobre todo si se trata de personas que están aisladas. Es un poco lo que pasa con cualquier grupo que se ve forzado a vivir en comunidad, sean presos o mineros bajo tierra. Cualquier grupo humano obligado a vivir en comunidad, se organiza y empieza a entender el mundo de una manera determinada, y ese lugar permite que se pongan en dudas muchas cosas. (…) Y la pregunta que me hago es si este club se refiere estrictamente a la casa, o si es la Iglesia. Si se refiere a toda la Iglesia como un gran club. Eso es lo que la película plantea, pero que cada quien saque sus conclusiones. 
–¿Cómo opera aquí la relación con la historia, tan presente en Tony Manero y No? 
–Me produce una fascinación, más que la historia en sí, la historia incompleta. La idea de aproximarse a hechos que, por muy investigados que estén, al final van a ser siempre espacios desconocidos. Por ahí uno puede meterse. Puede tomar cosas de la realidad, transformarlas y hacerlas propias. Hay cosas que han pasado que me sorprenden, que me han fascinado siempre y en esta película hay cosas que han pasado en los últimos 50 años, pero están metidas en un relato contemporáneo.
–Aunque ha subrayado que no es una denuncia, su película es una crítica social a esta actitud de la Iglesia de esconderlo todo, incluso crímenes...
–Es un comentario. Nosotros hacemos cine, no periodismo. No estamos acá para decirle a la gente lo que está bien y lo que está mal. No­sotros sólo trabajamos con materiales que nos parecen interesantes, que nos parecen poderosos. Con lugares humanos en donde hay peligro, en donde hay humanidad. Y por supuesto que aquí hay todos esos elementos. Entonces, es fascinante poder tomarlo, transformarlo y reutilizarlo en una película.
–La Iglesia Católica ha sido criticada por provocar daños en muchas sociedades de América latina. ¿Considera que eso también sucedió en Chile?
–En la medida en que no ha sido capaz de asumir sus propios errores, en que no ha sido capaz de castigar bien a quienes cometen atrocidades dentro de la Iglesia y en nombre de Dios, se ha transformado en una Iglesia alejada de la gente. Una Iglesia que no produce confianza y una Iglesia que se supone que es el canon moral, pero que, cuando comete el pecado, no pide perdón. Por tanto se produce una distorsión muy profunda y creo que la película da cuenta de eso.
–¿El actual Papa tendría que emprender profundas reformas en la Iglesia si quiere conservar a sus fieles?
–Yo creo que el Papa tiene un gran desafío por delante, y por lo que veo, ya ha hecho cambios interesantes, pero no son profundos ni estructurales. Si el Papa quiere realmente cambiar el destino de la Iglesia, debe hacer cambios muy profundos. Cualquier cosa que haga que sea tibia, que no sea realmente relevante, no tendrá ninguna significación en el tiempo.
–¿Cree que la Iglesia está lista para eliminar uno de sus tópicos más polémicos, como es el celibato?
–La Iglesia reinstauró el celibato hace algunos siglos atrás y eso es quizás uno de los errores históricos más poderosos que ha cometido la Iglesia. La idea de que el sexo es sólo un acto con un objetivo reproductivo es una aberración de la condición humana porque elimina el deseo y no se puede eliminar el deseo de nuestro cuerpo. O se organiza o se administra bien. Pero bloquearlo, intentar anularlo, si se deja el sexo como un acto reproductivo, es pedirle lo imposible a un cuerpo que tiene pasión, que tiene deseo, que necesita el sexo.
–En la película no hay ninguna escena de sexo, salvo una, en la que el espectador no es testigo del disfrute carnal, sino que es una escena de sexo enfermizo. ¿Eso ha sido algo intencional?
–Queríamos mostrar a la “víctima” en una aproximación sexual, un encuentro sexual fallido. Es una persona que ha sido abusada tantas veces que a la hora de enfrentar una relación sexual normal no puede y pasa lo que pasa en la película. Es tanta la distorsión de ese hombre que ha sido educado y abusado por sacerdotes que a la hora de tener una relación sexual normal sencillamente no puede y la película da cuenta de eso.
–¿Cómo trabajó con los actores? Ha mencionado que no les dio el guión completo sino que les fue dando su parte cada día, con el objetivo de dotar los diálogos de cierta frescura...
–Así fue como trabajé. Intentamos un método que no sabíamos si iba a funcionar o no, pero fue ése. No les conté verbalmente el argumento a los actores, más o menos lo hice de manera bastante ambigua, y luego íbamos leyendo las escenas durante el rodaje. Si la escena era corta, el mismo día, si era larga, la noche anterior. Lo que me permitió algo muy particular. Los actores, en primer lugar, son gente con mucho oficio. Enfrentaban la escena con una frescura muy particular. Este método nos permitió capturar eso. Aunque ninguno de los personajes sabía quien era el otro, ni sabían por qué estaban ahí, cuando estaban juntos parecía que llevaran 50 años juntos, y eso lo capta la imagen. Hay que aprender a conocer las posibilidades del cine. No digo que ésta sea la única manera de hacer cine, por favor. Hay grandes actores que han hecho grandes papeles preparándolos por meses y hay muchos métodos posibles. Pero éste es uno de ellos y también funciona.
–Se ven diálogos muy ingeniosos, con mucho sentido del humor, con los que los personajes se burlan de la Iglesia. Usted ya mencionó que se divirtieron al hacer la película. ¿Hasta qué punto estos diálogos se improvisaron, fueron aportados por los actores?
–Yo diría que hay un 80% escrito en el guión y un 20% que fue improvisado por los actores en el set.

Dos hitos de un cineasta original

TONY MANERO (2008). Crónica antisentimental de una sociedad en crisis, el Chile del ’78. Una película que aborda la crítica social a través de la parábola de un imitador del famoso personaje de John Travolta.
Santiago de Chile, 1978 
En medio del complejo contexto social provocado por la dictadura de Pinochet, Raúl Peralta, un hombre de cincuenta años, está obsesionado con la idea de ser lo más parecido posible a "Tony Manero", el personaje de John Travolta en "Fiebre de Sábado por la Noche". 
Raúl lidera un pequeño grupo de bailarines que regularmente actúan en un bar ubicado en los barrios bajos de la ciudad. Cada sábado en la noche, él desata su pasión por la música de la película, imitando a su ídolo. Su sueño de ser reconocido como una estrella del entretenimiento está próximo a hacerse realidad cuando Televisión Nacional anuncia el concurso de imitadores de "Tony Manero". Su necesidad de reproducir la atmósfera de la película lo lleva a cometer una serie de crímenes y robos para así crear la ilusión. 
Mientras tanto, sus compañeros de baile, quienes están involucrados en actividades secretas en contra del régimen, son perseguidos por la policía secreta del gobierno. 
"Tony Manero" es una historia sobre la pérdida de identidad y obsesión en la historia reciente de Chile. Fuente:http://es.cinechile.wikia.com/wiki/To...

Dirección: Pablo Larraín 
Guión: Pablo Larraín, Alfredo Castro, Mateo Iribarren 
Fotografía: Sergio Armstrong 
Producción: Juan de Dios Larraín 
Año: 2008 
Duración: 98 min. 
Formato Original: Super 16mm 
Elenco: Alfredo Castro (Raúl), Amparo Noguera (Cony), Héctor Morales (Goyo), Paola Lattus (Pauli), Elsa Poblete (Wilma)
NO (2012). Un publicista nada politizado dirige la campaña de oposición a Pinochet en el plesbicito de 1988. Con un llamativo registro visual y narrativo, cuenta con maestría un momento histórico en Chile.

Condenan a los asesinos de Horman/Teruggi, su historia fue abordado en 1982 por la película Missing, de Costa Gavras, con Jack Lemmon y Sissy Spacek

Chile: fueron fusilados hace 41 años

Condenan a los asesinos de Horman y Teruggi

Condenan  a los asesinos de Horman y Teruggi
El juez especial Jorge Zepeda Arancibia sentenció a dos oficiales de inteligencia por el asesinato de los estadounidenses Charles Edmond Horman, periodista de 31 años, y Frank Randall Teruggi Bombatch, estudiante de 24, fusilados en el Estadio Nacional a una semana del golpe que encabezó Pinochet. 
La sentencia de 276 páginas condena a 7 años al oficial del ejército Pedro Octavio Espinoza Bravo, quien paga con prisión otros asesinatos, mientras el agente de la fuerza aérea Rafael Agustín González Berdugo cumplirá dos años de vigilancia policial como cómplice en el homicidio de Horman. 
La exhaustiva investigación del juez Zepeda acreditó la intervención directa de Estados Unidos en el golpe a través de la Operación Unitas, llevada a cabo en Valparaíso simultáneamente con la asonada, pero además desenmascaró la persecución ordenada por Estados Unidos a los servicios de inteligencia chilenos contra estadounidenses radicados en Chile proclives a Salvador Allende, o simplemente interesados en conocer de cerca y vivir el proceso de revolución pacífica que encabezó el jefe de Estado derrocado por Estados Unidos. En el Estadio Nacional hubo hasta 24 estadounidenses detenidos registrados (Horman y Teruggi no fueron anotados), entre hombres y mujeres, incluidos estudiantes, académicos, escritores e incluso dos curas de la orden Maryknoll. 
Instigadores y encubridores de esta persecución a ciudadanos estadounidenses fueron sus propios compatriotas Ray Elliots Charles, capitán de marina y jefe de la misión militar de Estados Unidos, secundado por el embajador Nathanael Davis. Lejos de proteger a sus conciudadanos, encubrieron asesinatos y detenciones de norteamericanos, además de proporcionar información falsa a familiares como Edmond Horman, el padre de Charles, quien se trasladó a Chile a buscar a su hijo. 
Ray E. Charles falleció en 2013 en Chile, adonde vivía en secreto, amparado por una red de protección de suprapoderes que le proporcionó hasta seis identidades. En 2012 la Corte Suprema acogió la extradición de Estados Unidos solicitada por el juez Zepeda para traerlo a declarar en esta causa, pero el ex militar estadounidense realmente residía en Chile, en un hogar de ancianos de 5 estrellas. 
Paso por paso. Horman y Teruggi fueron secuestrados en sus domicilios por personal uniformado en días diferentes. No fueron registrados como “prisioneros” por la precaria burocracia de la prisión en que fue transformado el Estadio Nacional. Sufrieron crueles torturas y fueron asesinados por fusilamiento al día siguiente de su aprehensión en el mismo coliseo deportivo. Charles Horman, sacado de su domicilio en Av. Vicuña Mackenna 4126, San Joaquín, Santiago, fue ejecutado el 18 de septiembre de 1973, día de la independencia. Frank Teruggi, secuestrado en su domicilio de Hernán Cortés y Pedro de Valdivia, Ñuñoa, Santiago, fue ejecutado el 22 de septiembre. Siete años de prisión para Espinoza Bravo y dos de vigilancia policial (se supone que en libertad) para González Verdugo parece poco castigo para estos monstruosos asesinatos. (Verdugo, que primero fungió como “testigo” pero el juez Zepeda lo sentó en el banquillo de los acusados, se cambió legalmente el apellido materno a Berdugo). 
La investigación judicial de este terrible episodio mostró la doble cara de la Embajada de Estados Unidos, que en lugar de proteger a los ciudadanos estadounidenses se dedicó a encubrir crímenes de lesa humanidad de la dictadura civil militar contra sus connacionales. Por ejemplo, cuando el embajador Nathanael Davis habló con Edmond Horman, el padre de Charles, ya sabía que el periodista había sido fusilado, sin juicio ni derecho a defensa, pero le ocultó esa información al progenitor y a la familia de la víctima. Después de múltiples obstrucciones, varias autopsias, sepultamientos y exhumaciones, en abril de 1974 Charles Horman finalmente fue inhumado en el Cementerio Greenwood, de Nueva York. O sea, siete meses después de su asesinato. 
La sentencia de primera instancia de casi 300 páginas fue concluida por el juez Zepeda el 9 de enero 2015, pero tardó tres semanas en notificar a cada una de las partes involucradas. Los abogados acusadores Letelier y Corvalán anunciaron que objetarán “la irreprochable conducta anterior” concedida a la defensa de Espinoza Bravo, porque este personaje está involucrado en numerosos crímenes anteriores al de Horman y Teruggi, en particular los asesinatos de los colaboradores directos de Salvador Allende ejecutados en las primeras horas del golpe cívico militar en el recinto militar de Peldehue, después de su traslado del Palacio de La Moneda al Regimiento Tacna.

Más que de película

Más que de película
El caso Horman/Teruggi fue abordado en 1982 por la película Missing, de Costa Gavras, con Jack Lemmon y Sissy Spacek. La causa en Chile se inició a pedido de los familiares de las víctimas Joyce Hamren de Horman, viuda del periodista, y Janis Randall Teruggi Page, hermana del estudiante, después de fracasar en Estados Unidos un juicio de la familia Horman contra el entonces Secretario de Estado Henry Kissinger.
En la película, indirectamente, se hace una lectura sobre la visión que tenían la mayoría de los estadounidenses sobre lo que sucedía en toda la América latina. El padre (en la ficción Jack Lemmon) de Charles Horman era un convencido de que las políticas externas de Estados Unidos estaban justificadas. Desde esa posición, en la que primaba la lealtad y el amor hacia su hijo desaparecido, Edmond Horman llegó al Chile de Augusto Pinochet y el Plan Cóndor. La película de Costa Grava muestra muy bien ese desacuerdo profundo con lo que cree que sucede y, en el fondo, la culpabilización hacia su hijo, y la mujer de su hijo (Sissy Spacek) por meterse donde no los llaman y ser, si se quiere, antipatriotas.
Los hechos posteriores, los reclamos de ese padre a sus representantes nacionales en Chile, y las mentiras, los ocultamientos que va descubriendo, lo ponen en crisis. Al fin, aunque las simplificaciones condenen fácilmente a los liberales, algunos nunca estarán del lado de los que multiplican los Auschwitz. El padre de Charles Horman era uno de esos. Fin de la película.
El resultado de aquellos hechos hizo que el señor Horman, Edmond Horman, se convirtiera en uno de los más feroces denunciantes de la participación de Estados Unidos en la masacre chilena. Infructuosamente –los criminales de guerra suelen estar muy protegidos– impulsó el juicio por genocidio contra Henry Kissinger, un señor que fue Premio Nobel de la Paz, y a quien Latinoamérica le debe miles de desaparecidos, torturados y asesinados. EnEstado de sitio, también de Costa Gavra, hay uno que dice, “los gobiernos pasan, la policía queda”. Cabría perfeccionar la frase: los represores quedan y los ocupantes de la Casa Blanca se relevan en su protección.

Relatos Salvajes va por el Oscar Una película argentinísima

http://sur.infonews.com/nota/10592/una-pelicula-argentinisima


Una película argentinísima
Los cuentos excesivos de furia y venganza de Damián Szifrón, protagonizados por un verdadero seleccionado de actores y actrices entre los que brillan Ricardo Darín, Rita Cortese, Leonardo Sbaraglia y Érica Rivas, llegan a la cumbre de su exposición global. Estrenada en Cannes, ganadora en España, vista por más de 3 millones y medio de espectadores en nuestro país, y candidata al Oscar, la película de Bombita Rodríguez, y la frase “¡Negro de mierda!” pronunciada a viva voz entre otras peculiaridades narrativas, genera de todo menos indiferencia. Será por eso que motiva el debate alrededor de su correspondencia con la “realidad” de un país en vilo constante.
Entrevista. Damian Szifrón. Director

“Frente a la realidad, algunos se deprimen. Otros explotan”

¿Cómo se siente acerca del éxito de su película?    
–Muy bien, hacemos películas para la gente. Las películas que prefiero no tienen el problema de no poder llegar al público. Creo que El Padrino, Contacto en Francia, El Exorcista o 2001, mezclan arte y placer con mucha facilidad. En algún punto, tal vez en la década del ’50 hubo una gran división entre el cine de arte y el cine popular, y esto es una tragedia. Creo que la gente es inteligente y si hacés películas de gran calidad se encuentra al público. Cuando se piensa en Hitchcock no hay conflicto entre arte y masividad. Miguel Ángel o Shakespeare eran muy populares en su tiempo.
–La idea de frontera es común a todas las historias de la película. Vivimos en un mundo civilizado, pero también muy estresante y la tentación de romper límites es constante. ¿Era su punto de partida?
–Sí, seguro. Todos somos conscientes de que este sistema no se organiza en nuestro beneficio. Nos comportamos como buenos ciudadanos, pagamos nuestros impuestos y somos respetuosos de la ley, pero al mismo tiempo que todos se sienten incómodos, ya que el techo es bajo o que no sobra el oxígeno. Esto crea una gran presión que se refleja en nuestra vida amorosa o familiar. Sufrimos esta falta todo el tiempo tiempo, esta extrema dificultad de hacer dinero y hacer tantas otras cosas que no nos interesan. Frente a la realidad, muchas personas se deprimen y algunos otros explotan. Esta es una película sobre los que explotan, los que cruzan el límite, y revela cómo funcionan realmente las cosas.
–¿Quería retratar el eterno conflicto entre el hombre y la sociedad?
–Esto está presente en todos los cuentos. Para la boda, vemos la exigencia de casarse y formar un familia regularizada por el derecho y la obligación de una mujer que está más allá de 30, en demostrar que tiene una pareja y que será por siempre feliz. En este contexto, las cosas realmente no están bien, pero ella representa lo contrario. A veces somos conscientes de qué papel estamos jugando para divertir o impresionar a los demás. En el episodio de Ricardo Darín cuando se va a recuperar el automóvil de la policía, ¡los dos tienen razón! Darín tiene razón en que es injusto que le quitaron su coche y el hombre en la cabina sólo está haciendo su trabajo, soportando una gran cantidad de negatividad diaria. Las personas que realmente están haciendo dinero no están allí.
–¿Puede hablar de la frase “Yo era más libre en la cárcel”?
–Esto tiene algo de verdad. Fuimos a una cárcel para filmar y vimos cómo se vive con terribles condiciones. Hay lugares donde la gente vive en realidad peor que en la cárcel, donde al menos comen y tienen un lugar para dormir. Entonces tenemos una falta de solidaridad total, tal vez porque recibimos tanta información todos los días, que uno cambia de canal cuando no interesa. Tanto volumen se convierte en ruido: todo es muy rápido, pero finalmente nada cambia. Corremos pero no sabemos muy bien para qué. Se necesita mucho coraje para decir “Yo no cambio mi celular” y esto nos produce mucha angustia porque tenemos que enviar a la basura un teléfono móvil que funciona. No importa lo inteligente que seas, la violencia de consumo te atrapará.

“Yo la tomé como una película de aventuras y todas son disparatadas y enloquecidas.”
Ricardo Darín
“En mi historia, dos tipos empiezan a estar cebados en una realidad paralela que tiene que ver con el orgullo, con los machos, con la humillación. Así es que empiezan a convertirse en dos verdaderas bestias.”
Leonardo Sbaraglia​
“Romina y Ariel descubren que son así ahí, en el casamiento. Creo que ellos nunca se pelearon, que eran la pareja perfecta.”
Érica Rivas​
“Para poder interpretar este tipo de papeles siempre hay  una conexión con tu propia oscuridad.”
Rita Cortese​