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jueves, 22 de julio de 2010

ESTRENAN CUENTOS DE LA SELVA

“Es denuncia pura contada para chicos”

El film, que tiene guión de Jorge Maestro, reúne a los personajes más célebres imaginados por el escritor uruguayo Horacio Quiroga. “Lo trabajamos desde el respeto y la admiración”, señalan los directores, que antes ya habían trasladado al cine animado el Martín Fierro.

Por Ezequiel Boetti
Liliana Romero y Norman Ruiz no sólo comparten la filmografía, sino también la vida. Codirectores de tres largometrajes y un corto, se casaron en 2004, después de su inédita ópera prima El color de los sentidos. “Nos conocimos en el corto El sueño de Ramona Montiel. Trabajamos tanto tiempo juntos que dijimos ‘bueno, casémonos’”, bromea Romero, que en 1997 dirigió uno de los segmentos del film colectivo Historias Breves II, Tanto te gusta ese hombre. La dupla, encargada de llevar a la pantalla grande el poema Martín Fierro en la película homónima de 2007, estrenará mañana Cuentos de la selva, un proyecto pergeñado por Jorge Maestro, quien aglutinó a varios de los personajes más célebres imaginados por la pluma del escritor uruguayo Horacio Quiroga en 1918. Para eso, este guionista, portador de una larga trayectoria televisiva que abarca desde el costumbrismo de las tiras de Pol-ka hasta el policial en el recordado unitario Zona de riesgo, ideó una fábula que narra el derrotero de un grupo de animales autóctonos del litoral argentino encabezados por una pareja de coatíes, que portan las voces del cantante Abel Pintos y Eugenia Tobal.

Los pequeños mamíferos deben mancomunar esfuerzos con el hijo de un operador de la empresa encargada del desmonte de la selva para preservar el terreno. “Es una historia focalizada en la ecología, en el desmonte. La película es una denuncia pura contada para chicos, pero sin subestimarlos. No hay vueltas ni moralina, sino un mensaje claro. Esto no es Fierro, donde tuvimos ciertas licencias más adultas”, asegura Ruiz, también montajista.
La película luce como un híbrido entre el 2D y el 3D. ¿Cómo lograron eso? Según Ruiz, “los híbridos se corresponden a la necesidad de encontrar cómo favorecer el relato de la película dentro de un determinado presupuesto. Si hacíamos todo en 3D no llegábamos con los tiempos ni con el dinero porque necesitábamos muchos renders y tecnología, además de gente que sepa manejarla. Tengo que saber dónde poner el presupuesto para que rinda de la mejor forma posible. Por eso Liliana, como directora de arte, se inspiró en las máscaras guaraníes, lo que nos permitió manipular las texturas. Después, como no podíamos hacer todo en 3D, los fondos fueron pintados a mano con acuarelas. En Fierro hicimos algo similar con óleos y animé”. Romero, en tanto, sostiene que “al momento de pensar un proyecto nos planteamos qué tenemos y qué no. Hay que hacer un balance y buscar una resolución creativa para que lo que no tenés no genere una falencia. También nos movemos dentro de los parámetros donde nos sentimos más cómodos. Pintar los fondos a mano y que sean 2D es una técnica que nosotros ya la venimos usando como marca personal”.

–En cierto sentido, es paradójico. Cuando el cine de animación en general procura ir hacia lo real, ustedes apuntan hacia otro lado.
N. R.: –Es que lo real es Pixar y Dreamworks. Y nosotros no somos eso, somos películas autóctonas. Desde García Ferré que en Argentina se hace una animación distinta.
L. R.: –Se trata de buscar una identidad en lo que hagas, no tener como referente al cine norteamericano como LA animación, sino como un tipo más. Después tenés muchas cosas para sacar tu propia manera de hacerla. Eso es un poco lo que me parece que hay que cambiar, que lo norteamericano está bien hecho. No hay una animación que esté bien y otra que esté mal; son decisiones estéticas.

–Su película anterior estaba basada en el Martín Fierro. ¿No les da temor adaptar textos con tanto arraigo en la cultura popular?
L. R.: –Lo que buscamos es transformar un relato literario en uno cinematográfico. No estamos atados al texto ni a la estructura porque el cine tiene su lenguaje particular, sus códigos, sus tiempos.
N. R.: –Lo trabajamos desde el respeto y la admiración. En Cuentos de la selva están todos los personajes de Quiroga dando vueltas. El guionista hizo una mezcla para formar un cuento único. Por ejemplo, de “Historia de dos cachorros de coatí y de dos cachorros de hombre”, que es una relato trágico, tomó solamente a los dos coatíes. Lo fundamental es que los chicos entiendan el concepto de la historia, la esencia. Disney contó la mitología a su manera con Hércules. Después, más grandes, entenderán de qué se trata. Acá pasa lo mismo, es una entrada al libro para aquellos que no lo leyeron.

–¿La decisión de no mostrar a los adultos hasta casi el final se relaciona con ese criterio?
N. R.: –Sí, nosotros necesitábamos que el punto de vista cinematográfico fuera a la altura del coatí, de los animales y de un nene de ocho años. Fue más difícil ocultar a los adultos que mostrarlos. Al mismo tiempo nos servía a nivel producción para dejar los faciales, que era lo más complejo. Al malo se lo ve cuando decide desmontar a fuego la selva. Al padre decidimos mostrarlo recién cuando se da cuenta de que debe entender a su hijo. Así y todo, él baja hasta la altura de la cámara, se agacha para abrazarlo. Nosotros pensamos mucho esas decisiones para que vayan en función de la trama.

–Liliana, usted es licenciada en Artes Plásticas. ¿Cómo influye esa formación al momento de pensar algo tan maleable como la animación de un personaje?
L. R.: –Cada vez que empezamos a armar una película busco entre los pintores que más me gustan la referencia de hacia dónde ir. En Fierro trabajamos con los pintores de la época en que José Hernández escribió el poema, y acá usé al francés Henri Rousseau. A partir de ahí busqué técnicas y elementos para plantear la selva frondosa y repleta de colores. La animación une las cosas que más me gustan: la plástica y el cine. Por eso me siento muy cómoda en este formato, voy a seguir por este lado.



viernes, 5 de marzo de 2010

Isla Presidencial, el Lost de los primeros mandatarios de América latina

Doce náufragos se ven obligados a sobrevivir en una remota isla sin comida y, sobre todo, sin poder; ese es el argumento de la saga humorística lanzada en YouTube que incluye a Cristina, Chávez, Uribe, Evo y Lula.
CARACAS (EFE).- Doce náufragos se ven obligados a sobrevivir en una remota isla sin comida y, sobre todo, sin poder. Pero no se trata de un episodio de la famosa serie Lost : aquí, los protagonistas son Chávez, Cristina Fernández y Lula, y la serie se llama Isla Presidencial .
Hace poco menos de una semana que el primer episodio vio la luz en Venezuela y, con cerca de 150.000 visitas en Youtube, esta paródica comedia web ya es toda una revolución en el país.




Convertidos en simpáticas caricaturas animadas, los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, Perú y Venezuela, así como el Rey de España y el jefe del gobierno español, se desenvuelven en irónicas e irreverentes escenas cuales auténticos robinsones crusoes.
"No existe el humor político en la mayoría de países de Latinoamérica. Hay una carencia de ello y, por eso, la gente se sintió atraída por la serie", declara Juan Andrés Ravell, uno de los creadores de "Isla Presidencial".
Ravell define su labor como "un trabajo guerrillero, hecho a intempestivas horas de la madrugada durante casi un año, y todo por muy poco dinero, en ciertos casos, incluso, gratis".
El producto tiene el sello del "Chigüire Bipolar", un blog de humor político y noticias falsas detrás del que se esconden tres jóvenes venezolanos: Oswaldo Graziani, Alvaro Mora y Juan Andrés Ravell, hijo del ex director de la cadena privada Globovisión.
La nueva "serie" empieza con el cierre de una imaginaria 74 Cumbre de líderes iberoamericanos, cuando el presidente brasileño, Luiz Inácio ´Lula´ da Silva, invita a algunos mandatarios a un paseo en su yate.

Mientras los chupitos de alcohol y la fiesta tiñen las dependencias del barco, una terrible tormenta amenaza con hacer naufragar la nave. Al timón, Lula. A su izquierda, Chávez, y a su derecha, nada más ni nada menos que su colega colombiano, Álvaro Uribe.
Empieza una pelea entre los dos "adversarios" latinoamericanos para virar uno, a la izquierda, y el otro, a la derecha. Pero ninguno de los presidentes sale airoso de la situación.
Mientras el líder del "socialismo del siglo XXI se erige en la vedette" de esta particular "novela latinoamericana", el presidente boliviano Evo Morales aparece como un asustadizo enamorado del Comandante, la argentina Cristina Fernández de Kirchner, como una "sex bomb" vestida con cocoteros, y el ecuatoriano Rafael Correa, como un indomable indio.


Ni el Rey de España se libra del cáustico humor. "Es que tenemos unos presidentes muy pintorescos, que nos dan una materia prima muy buena. Cristina, Evo Morales, Chávez... son una joya para la comedia", exclama Graziani. Pero esta no es la primera vez que estos amigos venezolanos realizan un video de estas características. En 2007, iniciaron junto a Sony Entertainment Television la serie de animación Nada que ver , de estética muy parecida a la actual, donde se referían a personajes de la farándula y también a políticos.
Fue en su tercer episodio, en el que retrataron a una Michelle Bachelet, presidenta de Chile, "con falta de sexo", cuando la cadena decidió retirar de las pantallas el espacio. "Se nos quedó una espinita clavada", comenta Ravell, quien vuelve a la carga con sus compañeros, esta vez en Internet, el medio que "más libertad" da a los creadores en este continente.
"Hasta ahora no nos han fastidiado y no podemos decir nada en ese sentido, aunque, obviamente, existe esa idea latente", señala. Su padre, Alberto Ravell, dimitió hace apenas tres semanas de su cargo como director de la cadena opositora Globovisión en medio de rumores de supuestas presiones gubernamentales.
Pero los creadores de la satírica serie consideran que, si alguien "se lo toma mal", bienvenida sea la publicidad. Por ahora, se nutren de las redes sociales para dar a conocer su Isla Presidencial , que ya tiene más de 5500 fans en Twitter y cerca de 4000 en Facebook .
La falta de financiación y la dificultad de animar cada una de las viñetas en la Argentina, impiden que haya una programación exacta para el lanzamiento de nuevos episodios, aunque esperan que sea mensual.
Habrá seguro unos tres o cuatro más en los que, como en "Lost", todo puede ocurrir, y no se descarta la incorporación de más líderes. Avances para el nuevo episodio sólo hay uno: Bachelet, como su mandato, saldrá del show. "Sólo puedo decirte que hay hambre en la isla", dijo Ravell.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1239771