jueves, 20 de septiembre de 2012

ENTREVISTA AL REALIZADOR BOLIVIANO JORGE SANJINES, FIGURA DEL CINE POLITICO


“Una película puede provocar cambios”

El cineasta, auténtica leyenda del cine independiente latinoamericano, llegó al Festival Internacional Unasur Cine que se desarrolla en San Juan para presentar dos films emblemáticos, El coraje del pueblo (1971) y La nación clandestina, de 1989.
Por Oscar Ranzani
Desde San Juan
Figura esencial del cine latinoamericano, el boliviano Jorge Sanjinés, nacido en La Paz en 1936, supo mantener una coherencia ideológica que construyó los cimientos de su cine hasta la actualidad. Cine político, claro. Aquel que pretendía cambiar el mundo, defender la cultura indígena y cuestionar las injusticias. Fundador del grupo Ukamau, Sanjinés pudo realizar películas a través de la modalidad de una cooperativa, alejado de las exigencias del mercado. El cineasta viajó a la Argentina como invitado especial, para presentar dos films emblemáticos en el Festival Internacional Unasur Cine: El coraje del pueblo (1971), donde relata la masacre de la noche de San Juan durante el gobierno del general Barrientos, y La nación clandestina (1989), que enfoca en la pérdida de la identidad cultural a través de la figura de un campesino que es sometido a una danza hasta morir.
Sanjinés realizó cine político, en algunos casos, en el género documental, y en la mayoría a través de la ficción. ¿Ambos registros son igualmente potentes para la denuncia? El realizador cree que sí. “En la primera etapa el grupo Ukamau, del que formé y formo parte, se abocó a un tipo de cine de denuncia porque vimos desde muy temprano que el cine era un instrumento de lucha. Queríamos valernos de él para participar del proceso de liberación de nuestro país. Entonces, hicimos, por ejemplo, El coraje del pueblo, que era un docu-ficción, con una innovación: en los papeles protagónicos estaban las personas que habían sufrido la experiencia que relata la película”, detalla Sanjinés.



–¿Se puede decir que su cine transitó de la denuncia en etapas críticas a temáticas desde una mirada más reflexiva?
–Correcto. Cuando vino el proceso democrático, el cine venía a cumplir otra función porque no se trataba de denunciar, algo que lo estaba haciendo la prensa. Cuando hicimos El coraje del pueblo, la prensa estaba silenciosa porque era controlada por las dictaduras militares. Pero cuando llegó el proceso democrático después de la lucha del pueblo, entre fines del ’77 y el ’82, ya pudimos abocarnos a temáticas más profundas como, por ejemplo, el caso del tema de la identidad con La nación clandestina o el problema del racismo con Para recibir el canto de los pájaros.
–¿Cómo observa la realidad actual del cine latinoamericano respecto de la ebullición que significaron los ’60 y los ’70? ¿Se hace menos cine político?
–Hasta hace unos cinco años sí, pasaba ese fenómeno, pero desde entonces hasta ahora ha aumentado el interés de los cineastas por ahondar en la temática política de sus países, porque la política se está volviendo cada vez más urticante. Y el artista no se puede aislar de eso.
–Si antes el cine latinoamericano funcionaba como espacio de denuncia de las dictaduras y de los gobiernos conservadores, ¿ahora acompaña este proceso de transformación política que está experimentando América latina?
–En el terreno documental lo está haciendo. Ha habido un resurgimiento muy importante del documental en América latina. Lo veo también en Bolivia. Los jóvenes hace cinco o siete años no se interesaban en el documental, pero ahora están volcados hacia ese género en una parte considerable.
–En los ’70 se creía que el cine tenía un alcance social y político que podía funcionar como herramienta para transformar el mundo. ¿Cree que esta tesis es posible en la actualidad?
–Nunca se sabe lo que puede pasar con una película comprometida. Nosotros creíamos hasta hacer Yawar Mallku, en el año ’68, que una película no podía más que contribuir a un proceso. Pero resulta que Yawar Mallku cambió la realidad política boliviana. ¿Por qué? Esa película denunció el siniestro plan de control de natalidad en Bolivia a través de los Cuerpos de Paz, que esterilizaban a las mujeres campesinas, sin su consentimiento, en un país con alta mortalidad materno-infantil y un país con poca población. Y esa película provocó una polémica tan intensa en la sociedad boliviana que el gobierno se vio obligado a formar una comisión de investigación y también la Universidad de Bolivia, para determinar si lo que la película había denunciado era o no verdad. Después de unos meses, ambas comisiones llegaron a la conclusión que, efectivamente, los americanos estaban esterilizando a las mujeres campesinas sin su consentimiento. Como consecuencia de eso, el gobierno boliviano expulsó al Cuerpo de Paz de Bolivia: fue una consecuencia política de una trascendencia muy grande. Ningún país había expulsado a los Cuerpos de Paz en América latina, y Bolivia fue el primero que se dio el lujo de expulsar un instrumento del imperio.


–¿Cómo vive la reivindicación de la cultura indígena que hace el gobierno de Evo Morales?
–Bueno, en ese plan nosotros hemos estado desde muy temprano con las primeras películas. Luego de varias experiencias, algunas de ellas muy dolorosas, nos dábamos cuenta de que éramos bolivianos pero relativamente. ¿Quiénes éramos los bolivianos? ¿Eramos la minoría blanco-mestiza que vivía en las ciudades ejerciendo una cultura occidental o los indios que eran la mayoría de la población ejerciendo su propia cultura? Estaba esa contradicción entre una población minoritaria que detentaba el poder político y económico frente a una mayoría ejercitando una cultura clandestina, no reconocida por el Estado. Entendimos que era también una tarea revolucionaria convocar la atención del resto de esa sociedad ajena a esa mayoría para que lo tomara en cuenta y lograr de esa manera un camino de integración en un país que estaba muy dividido.
–Teniendo en cuenta que para la cultura indígena es más importante el colectivo que el individuo, ¿la idea del grupo Ukamau seguía esa filosofía?
–Intentábamos, porque nosotros fuimos cultivados como personas por el individualismo, y pensarse primero como colectivo y después como individuo es un proceso muy complicado, muy complejo. Pero esa es la clave de lo que hoy en día está pasando en Bolivia. Las multitudes que están haciendo la historia antes eran utilizadas por las minorías dominantes políticamente, pero hoy en día se ha invertido el papel. Esas multitudes han crecido, se han hecho más conscientes de sus derechos y están actuando en la vida boliviana bajo los principios del colectivismo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Martín Sabbatella nuevo titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca)


Una designación bien recibida

El vicegobernador Gabriel Mariotto dijo que “tiene toda la solvencia” para desempeñarse en el cargo y el jefe del bloque de diputados K, Agustín Rossi, destacó su “amplia experiencia de gestión”. También lo elogió su compañero de bancada Carlos Heller.
El kirchnerismo recibió con entusiasmo y calificó como “muy positiva” la propuesta de que Martín Sabbatella asuma como nuevo titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), el órgano que tiene bajo su órbita la aplicación de la ley de medios, destacando su experiencia de gestión, su trayectoria y el rol que cumple dentro del armado político oficialista. En ese sentido, el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mario-tto (quien fuera el primero en ocupar el cargo para el que ahora postulan al número uno de Nuevo Encuentro), sostuvo que Sabbatella “tiene toda la solvencia para llevar adelante” su nueva función “desde lo político y desde lo técnico”, mientras que el titular de la bancada de Diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, aseguró que el ex intendente de Morón demostró durante esa gestión “que puede administrar con eficiencia, transparencia e innovación”, virtudes que serán capitales en su nuevo desafío.
“Martín es una persona que tiene toda la solvencia para llevar adelante desde lo político y lo técnico a la Afsca”, lo celebró Gabriel Mariotto, uno de los responsables políticos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, además de haber sido el último interventor del Comfer y el primer titular que tuvo la autoridad que lo suplantó tras la sanción de esa norma. “Estoy muy entusiasmado” por la perspectiva que abre la designación de Sabbatella, aseguró el vicegobernador bonaerense consultado por la prensa acerca de la novedad.
Por su parte, Agustín Rossi elogió al elegido por su “amplia experiencia de gestión” y por estar “plenamente consustanciado con el proceso de democratización abierto por la ley de medios” en el mapa de las comunicaciones. “Los que critican el perfil político de Sabbatella preferirían que la Afsca esté conducida por un gerente impuesto por las corporaciones mediáticas que se resisten a la aplicación de la ley de medios –planteó el legislador–. En la Argentina se acabaron los tiempos donde los funcionarios que debían garantizar la aplicación de los marcos regulatorios eran designados por las grandes empresas a las que se tenía que regular.”
El diputado de Nuevo Encuentro Carlos Heller dijo que su compañero de bloque “es la persona ideal para conducir la Afsca” y desde ese lugar “aplicar y hacer cumplir” la nueva ley de medios. Cabe recordar que el 7 de diciembre cae la medida cautelar que protege al Grupo Clarín del artículo 161 de esa norma, que trata sobre tiempos de desinversión, y en el Gobierno esperan que esto permita completar la vigencia plena de la ley. Según Heller, el plan que llevará a cabo Sabbatella en su nueva función “estará orientado al pleno cumplimiento de la nueva ley de medios de la democracia, para garantizar la pluralidad de voces y la libertad de expresión”.
El flamante titular de la Afsca también recibió elogios por parte del subsecretario general de la Presidencia, Gustavo López, quien señaló que se trata de “una persona con una gran trayectoria y muy reconocida por la eficiencia y la transparencia de su gestión” y aseguró que con la decisión de postularlo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “está marcando el perfil que se le va a dar al cumplimiento de la ley” y que la presencia de Sabbatella en la Afsca “es una garantía para todos”.
Otras voces que saludaron la designación fueron las de los legisladores del interbloque kirchnerista en la ciudad de Buenos Aires, quienes aseguran a través de un envío de prensa que se trata de un dirigente que “ha evidenciado con su gestión en Morón su compromiso para desarticular poderes monopólicos y corruptos”, mientras que el Consejo Federal de la Televisión Pública hizo lo propio con otro comunicado.

lunes, 17 de septiembre de 2012

ÁFRICA: CON OJOS DE MUJER Museo Etnográfico “Juan Ambrosetti” FFyL UBA Moreno 350 · Ciudad de Buenos Aires · ENTRADA GRATUITA


CINE DOCUMENTAL + DEBATE

ÁFRICA: CON OJOS DE MUJER

Observatorio Sur y la Sección Interdisciplinaria de Estudios de Asia y África de la Universidad de Buenos Aires organizan desde 2008 el ciclo “Espejos y espejismos” proponiendo recorridos temáticos de documentales sobre África y los africanos. En este quinto ciclo, el foco está puesto en las mujeres africanas, tan centrales y tan olvidadas en el pasado y en el presente. Las historias se refieren a las relaciones de las mujeres entre sí y con los varones, a l maternidad y a sus vinculaciones con el trabajo – doméstico y con el que se ganan la vida.
Este año se dedica una especial atención a la participación política de las mujeres en la llamadaPrimavera árabe y del Africa del Norte.

[SÁB Y DOM DE SEPTIEMBRE 16:30Hs ]

SÁBADO 22 DE SEPTIEMBRE, 16:30 HS.

(* PRIMAVERA ÁRABE: LA REVOLUCIÓN EN EL NORTE AFRICANO

((Charla debate)): A cargo de Carolina Bracco (Investigadora, Politóloga de la UBA, Mg. en Cultura Árabe y doctoranda en UGR)
ERHAL - Ves-te’n- Diari de la plaça Tahrir, Marc Almodovar, Egipto, 25/01/2011, 55 min.
La caída de Ben Alí en Túnez, el 14 de enero de 2011, abre una brecha de esperanza en el mundo árabe. Todos los ojos se ponen en Egipto, donde grupos en solidaridad con el joven alejandrino Said, asesinado por la policía, convocan a los egipcios a salir a la calle contra el Régimen. La fecha escogida es el 25 de enero, Día Nacional de la Policía, vista como uno de los pilares de un sistema sostenido durante décadas en el país y gobernado por Mubarak, con el apoyo occidental. El pueblo, reclamando libertad y justicia social, rompe la barrera del miedo, sale a la calle e inicia una revuelta que sacudirá el mundo entero. Erhal – Vete- es la crónica desde dentro de los 18 días de lucha que hicieron caer uno de los dictadores más estables de Oriente Próximo.
WORDS OF WOMEN FROM THE EGYPTIAN REVOLUTION
Episode 2: Sabah Ibrahim
Leil Zahra, Egipto, 2011, 13 min.
Arroja luz sobre la participación de las mujeres egipcias en el
levantamiento. En un momento en que muchos se quejan de que
las mujeres han disminuido su presencia en gran parte de la escena
post-revolución política, sobre todo en la formación de partidos
políticos.

DOMINGO 23 DE SEPTIEMBRE, 16:30 HS.
**((Charla debate con la directora de LYBIA HURRA, Karen Marón, Libia, 2011))
WORDS OF WOMEN FROM THE EGYPTIAN REVOLUTION
Episode 4: Nada Zatouna
Leil Zahra, Egipto, 2011, 14 min.
Arroja luz sobre la participación de las mujeres egipcias en el
levantamiento. En un momento en que muchos se quejan de que
las mujeres han disminuido su presencia en gran parte de la escena
post-revolución política, sobre todo en la formación de partidos
políticos.
LYBIA HURRA, Mirko Bellis/ Karen Marón, Libia, 2011, 60 min.
Este reportaje documental ilustra las causas y repercusiones de la rebelión en Libia iniciada el 17 de febrero de 2011 en la ciudad de Benghazi y que culminó con la caída del gobierno del Coronel Muammar Kadafi trás 42 años en el poder. Libya Horra es una producción de New Millennium Pro que demandó cuatro meses de trabajo y tres viajes al país en conflicto.
SÁBADO 29 DE SEPTIEMBRE, 16:30 HS.
COURTING JUSTICE, Ruth Cowan, Jane Thandi Lipman, Sudáfrica, 54 min.
“Courting justice” se refiere a siete mujeres juezas sudafricanas, designadas por la democracia instalada en su país a partir de 1994.  Se desempeñan en la Corte Constitucional y en la Corte Suprema nacional y provinciales. En el documental se ve a las juezas actuando en los juzgados, así como en sus hogares y en los barrios en los que se criaron. El relato tiene un tono íntimo, que revela los desafíos que enfrentan al trabajar en una institución previamente masculina y los sacrificios que hacen para poner en vigencia las promesas de respeto a los derechos humanos de la constitución. Sus historias reflejan la transición de un pasado racista, sexista, brutal y opresivo a una democracia constitucional basada en el respeto a los derechos humanos y las formas en que el sistema judicial se involucra para hacer efectiva esa transición.

DOMINGO 30 DE SEPTIEMBRE, 16:30 HS.
TAXi, Mariam Abou Ouf, Egipto, 2004, 50 min.
Es un documental sobre Samiha, una taxista de El Cairo. Con ella podemos observar la reacción de la sociedad enfrente de una mujer que intenta ganar la vida trabajando en ocupaciones típicas masculinas.
CURADURIA Y PRODUCCION:
JORGELINA BARRERA / VIOLETA BURKART NOE / RENATA COLELLA / CAROLINA BRACCO  / MARISA PINEAU
Contacto: contacto@observatoriosur.com
Violeta Burkart Noe: (011) 156 520 5490
Jorgelina Barrera: (011) 153 170 4689

Contacto:     
+info:
Colaboran:
                   
          

Imágenes que rompen prejuicios

Una selección de películas de directoras africanas da cuenta de un universo olvidado. Los documentales, que se proyectan con entrada gratuita, tratan temas como las relaciones de género y la maternidad y sus vinculaciones con el trabajo doméstico y el formal.
Informe: María Luz Carmona.
A simple vista, parecería que es inexistente la producción de películas que tienen como protagonistas a mujeres africanas. O tal vez, el problema radique en que pocas de esas producciones llegan a la Argentina. O quizás es tan poca la difusión que tienen que casi ni se conocen. Por eso, el ciclo de Cine Documental Espejos y Espejismos se propuso este año proyectar una serie de documentales que tienen como eje central la vida de esas mujeres, “tan centrales y tan olvidadas” en el pasado y en el presente. Bajo el nombre “Africa con ojos de mujer”, una selección de películas de hacedoras africanas cuentan historias que refieren a las relaciones de las mujeres entre sí y con los varones, la maternidad y sus vinculaciones con el trabajo doméstico y el formal. Esta edición pone una especial atención en la participación política de las mujeres en la llamada Primavera Arabe y del Africa del Norte. El ciclo es organizado por la Sección Interdisciplinaria de Estudios de Asia y Africa de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Observatorio Sur. Todas las proyecciones, que continúan hasta fin de mes, son gratuitas.
Plantear un encuentro para indagar sobre esta temática significa, de alguna manera, promover un espacio para hacer(nos) preguntas y abrir un canal de reflexión y debate sobre la cultura de ese continente poco explorado en el cine que se acostumbra a ver. Con este ciclo “tratamos de sacar ese ‘velo’ que se tiene sobre las mujeres de Africa, especialmente con la cultura árabe, en la que se cree que son sumisas o muy retraídas y en realidad tienen una participación muy activa. Eso se refleja mucho en estos documentales”, asegura a Página/12 Jorgelina Barrera, una de las organizadores de la propuesta. “Tanto en su vida cotidiana como cuando salen a la calle a una manifestación para defender sus derechos, son muy reflexivas en cuanto a su papel en la sociedad. Estos documentales están hechos por cineastas africanas y muestran una visión real de cómo viven y piensan. Nos interesa sacar los estereotipos”, completa la idea la joven que estudió cine en Barcelona.
Uno de los objetivos más claros de la iniciativa es “romper con los prejuicios” que existen en nuestra sociedad a cerca de esas culturas. “A veces pensamos que Africa es un solo país y creemos que están todos desnudos caminando por la selva. Queremos romper el mito”, subraya Violeta Burkart Noe, otra de las organizadoras del encuentro que se realiza todos los años desde 2008 y que propone recorridos temáticos con documentales. Con películas propias de Africa “podemos romper esos estereotipos y prejuicios. Por ejemplo, una de las películas dice que las obras de arte de los africanos están guardadas en los museos de ciencias naturales en lugar de estar en los museos de arte”, agrega Burkart Noe.
Lejos de interesarse por las producciones comerciales que circulan en los circuitos de los cines convencionales, los organizadores de este ciclo buscan ir más allá. “Buscamos documentales que no están en YouTube, que no se consiguen fácilmente. Que sean producciones independientes y que no se vean por la televisión ni en el cine. Vamos más allá del documental de televisión. Eso ya se vio”, destacan las organizadoras. Y en ese sentido dejaron en claro que no privilegian tanto “la cuestión de documental estético sino ver qué reflexión genera y qué nos refleja esa película”.
Algunas de las cineastas que participan del ciclo con sus documentales son Andrea Spitz (Sudáfrica), Katy Lena (Senegal), Habiba Djahnine (Argelia), Dalila Ennadre (Marruecos) y Mariam Bou Auf, (Egipto). Para ver la programación completa ingresar a www.observatoriosur.com.
* Los documentales se pueden ver los sábados y domingos de septiembre, a las 16.30, en el Museo Etnográfico Juan Ambrosetti de la Facultad de Filosofía y Letras, Moreno 350. Con entrada libre y gratuita.


SALVAJES: OLIVER STONE Y DON WISLOW EN LA FRONTERA MEXI-AMERICANA


Porros de la calle

Cuando menos se lo espera, Oliver Stone filma una de esas películas salvajes, adrenalínicas e hiperkinéticas que hablan con mucha más claridad, lucidez y elocuencia de la realidad que sus documentales sobre Latinoamérica o sus esfuerzos de corrección política. Esta vez, encontró en la novela Salvajes de Don Winslow un material delirante y fabuloso sobre un cartel mexicano disputando el negocio de la marihuana en territorio norteamericano, con el que desnuda los problemas, las paradojas y las perspectivas de futuro de la guerra más larga y menos fructífera de Estados Unidos: la guerra contra las drogas.


Por Mariano Kairuz
Salvajes –la película de Oliver Stone y el libro de Don Winslow– trata, en esencia, sobre dos chicos californianos que se llevan puestos, ellos solitos, a un temerario cartel mexicano. Bueno, en rigor, así es la película; de la novela habría que decir que trata sobre dos chicos que, ellos solitos, casi se llevan puesto al temerario cartel mexicano, y esa diferencia de matices tiene que ver con un final reescrito para la versión hollywoodense, pero que no niega el final trágico romántico del original literario, sino que lo duplica, le inyecta ambigüedad, asume su carácter de fantasía desbocada. En una entrevista telefónica con Radar, Oliver Stone dice que el cambio se debe a que el final del libro no le resultaba enteramente realista: “El final de la novela no es sino la fantasía romántica de la chica que narra la historia”, dice Stone. Y si algo es la película, es justamente una fantasía, un delirio violento de su director. Del lado más aventurero, hiperkinético, irresponsablemente divertido de su filmografía; es decir, menos emparentado con sus documentales “comprometidos” sobre Fidel, Chávez y Latinoamérica toda, o a sus películas más directa y anodinamente políticas (de Nacido el 4 de julio a la inexplicable secuela de Wall Street, pasando por Las Torres Gemelas y W. ); y más cerca de Asesinos por naturaleza, Camino sin retorno (U-Turn) o Un domingo cualquiera. Winslow ya le había impreso a su novela de 2010 un ritmo imparable: 290 fugaces microepisodios sin solución de continuidad, que por momentos parecen sencillamente el boceto de un guión listo para filmar. La película es una aventura de imágenes soleadas que estallan en colores primarios, empezando por sus tres rubios protagonistas norteamericanos, los dos chicos y la chica que comparten, en un ménage-à-trois que, como se ha dicho por ahí, tiene bastante menos de Jules & Jim que de Butch & Sundance. Porque los chicos no son dos surfers con tiempo libre que se meten en problemas con la mafia por accidente, sino dos verdaderos emprendedores de la industria del humo, grandes cultivadores y comerciantes de marihuana de primerísima calidad en la privilegiada zona de Laguna Beach.
Ben (Aaron Johnson, de Kick-Ass) es el botánico pacifista de las rastas que se ausenta por largas temporadas para hacer trabajo de asistencia en las más castigadas aldeas del Tercer Mundo. Chon (Taylor Kitsch, de las malogradas John Carter y Batalla naval) es el ex Navy Seal capaz de tratar con los tipos más duros, gracias a las temporadas que ya se ha pasado en Afganistán y Pakistán e Irak. Y entre ambos, con ambos, está O. (por Ophelia), la nena consentida, hermosa (Blake Lively, de Gossip Girl), multiorgásmica (sic), y con poco más que hacer para llenar sus tardes que ir de shopping sin restricciones crediticias. Ben & Chon, los porreros más o menos alegres, se han hecho multimillonarios con sus emprendimientos hidropónicos, la vida les sonríe, el sol los tuesta y las olas los refrescan. Hasta que aparece el cartel de Baja, manejado por la viuda millonaria Elena (Salma Hayek), que quiere su tajada, y les hace la oferta-que-no-pueden-rechazar: intercambiar know how y cartera de clientes por poder de distribución. Experta en torturas, mutilaciones y decapitaciones, la gente de Baja no es el tipo de socios a los que se les puede decir que no, pero Ben y Chon rechazan la oferta, y disparan la guerra. Primero les secuestran a O. De ahí en más todo se va al demonio.
Y entonces, la aventura irresponsable de Oliver Stone, a pesar de su soleada frivolidad, sus inverosímiles escenas de heroísmo juvenil, y un tono en ocasiones pop y al filo del tarantinismo, está más directamente relacionada con el mundo contemporáneo, con los Estados Unidos de la larguísima, costosa e infructuosa “guerra contra las drogas”, que casi cualquiera de sus películas más obviamente políticas. Como escribió el crítico norteamericano Scott Foundas: “Es una de las gracias inesperadas de Salvajes que la película menos abiertamente política de Stone en años resulte ser una de las más profética y furtivamente subversivas. Mucho más que la secuela de Wall Street, esta es una película para la nueva economía, con chicos universitarios apostando a negocios privados (e ilegales) antes que a un trabajo inestable en la bolsa, mientras que la conducta de los representantes de los carteles del narcotráfico imita la de los ejecutivos y CEOs de Fortune 500, y las preciosas semillas de marihuana vienen del corazón de la zona en la que ocurre la mismísima guerra con Afganistán”.
Y así es: si en la superficie Stone filma una de acción, es en el fondo, en los detalles que se van describiendo a veces al pasar, a veces en off, que se erige de a poco la verdadera espina de Salvajes. Algunos de los mejores pasajes del libro tienen que ver con ingeniosas descripciones de clase (las miradas de mexicanos ricos sobre mexicanos pobres, de norteamericanos sobre mexicanos y viceversa) o con los tipos y calidades de semillas de marihuana y su por lo menos sugestiva procedencia. En la página 49 del libro, Winslow escribe que el objetivo de Ben & Chon es producir la mejor marihuana del mundo, “y la mejor semilla de cannabis procede de... ¡Afganistán!”. “No tendrá mar ni olas..., pero tiene unas semillas de cannabis de la gran puta, de las cuales la de mejor calidad se llama La Viuda Blanca”, piensa Chon, que de su última gira por lo que él llama Istanlandia (Afgan/Pak/Istán), se trajo “un trastorno pos-traumático por falta de estrés”, “una vestimenta burka para que O. la use en ocasiones especiales”, y “un montón de semillas” de esa estupenda variedad que es 25 por ciento THC. “Entregar las semillas Viuda Blanca a Ben fue como entregarle a Miguel Angel unos pinceles y un techo en blanco y decirle: adelante, hombre.”
Cuando conocemos a Ben y a Chon y a O., ya son ricos y Ben regresa de su último viaje por el Tercer Mundo. Según el libro: “Ben manifiesta eso que llaman conciencia social; es un muchacho muy informado y progresista. El tipo suele borrarse durante meses, porque tiene que hacer algo para evitar que a un grupo de personas les ocurra algo: pozos para que los niños de Zambia no enfermen de malaria, equipos de observación para evitar que el ejército masacre a los Karen en Myan Myan Myanmar.” Ben esparce su riqueza y vuelve de cada viaje con algo de tristeza y bastante de disentería y malaria. Aunque se lo menciona apenas en las veloces introducciones de personajes que hace la película, ése es un circuito central del relato: el que va de la semilla obtenida en el mismísimo lugar del mundo en el que EE.UU. hace el empleo contemporáneo más conflictivo de su política exterior, a una política personal de redistribución humanitaria y comprometida de la riqueza, en otros pozos de infortunio del planeta. Es central, porque hasta cierto punto la película nos tiene preguntándonos qué tienen de mejor los narcotraficantes artesanales y rubios respecto de los narcos corporativos y morochos que vienen del otro lado de la frontera: unos y otros se ven mutuamente como salvajes (y a ninguno les faltan sus razones) pero finalmente, éste es sin vueltas un enfrentamiento entre dealers buenos y dealers imposiblemente demoníacos. Unos son un grupo de porreros con muchos recursos, que hacen dinero “compartiendo” algo de su felicidad y su magia “recreativa”, por así decirlo; los otros son poco menos que los Zetas que aparecen en los diarios de todo el mundo cada vez que dejan otro tendal de cadáveres sin cabezas.


DE LA BUENA

Don Winslow ha dicho que no, él no consume, pero por su parte Oliver Stone –quien, recordemos, es también el autor del guión de Scarface, la película de mafia narco de los ’80–, se fotografió tras una voluta de humo blanco para la tapa de la revista High Times –una suerte de THC norteamericana– y no tuvo problema en decir, en entrevista con la Film Comment: “He disfrutado de las drogas por más de 40 años”. Empezó, dice, en Vietnam, donde le tocó ir al frente. “Lo mostré en Pelotón. La mitad de los pelotones se estaban colocando, no en el campo, sino en el fondo, y eso fue en buena medida lo que les permitió sobrevivir toda la experiencia. Yo no creo que hubiera podido retener mi humanidad si no hubiera sido así. Las drogas y la música eran un antídoto para la locura que nos rodeaba.”
Parte de la fantasía que impulsa la historia de Winslow (que participó de la adaptación del guión junto a Stone y Shane Salerno) tiene que ver con la tesis paranoica de que la violencia narco mexicana ya cruzó la frontera, de que ya es un hecho, que ha ingresado en territorio norteamericano y está tratando de apoderarse del paradisíaco sur de California. “Todavía no está ocurriendo, ésta es una historia ficticia, pero era interesante plantearse qué ocurriría si esta suerte de corporación narco, este Walmart de las drogas, intentara operar dentro de territorio estadounidense”, le dice Stone a Radar. “Es en teoría algo que podría llegar a ocurrir, pero no ha pasado aún. Ha habido algunos episodios en Texas, pero nada muy grande hasta ahora. Creo que los carteles mexicanos no querrían causar este tipo de problemas ni alcanzar este nivel de violencia fuera de sus fronteras, porque les resultaría muy difícil operar de esa manera, aquí tendría muchas consecuencias para ellos. Así que por ahora se dedican a trabajan más discretamente.”
De algún modo, el libro de Winslow le permite a Stone abordar un tema que lo ha obsesionado por años: la mera, hipotética, posibilidad de que la guerra con los narcos mexicanos se traslade a su país, lo lleva a hablar de blowback, el rebote necesario que acciones políticas largamente mal encaminadas por las sucesivas administraciones norteamericanas habrán de tener eventualmente, más tarde o más temprano, fronteras adentro. “La llamada War on Drugs –ha dicho– es un error, y ni siquiera debería llamarse guerra. Empezó con Nixon en 1971 a pequeña escala, una operación de 100 millones de dólares, y ahora la burocracia de la DEA anda cerca de los 25 a 30 mil millones, mientras las prisiones se ven abarrotadas de víctimas. Se ha convertido en una cruzada americana como Irak, Vietnam, Afganistán, y en México, particularmente, hemos exacerbado la situación al enviar a nuestras tropas paramilitares a su territorio. Se ha convertido en un asunto de inmigración, es un asunto de Seguridad Interior, se ha confundido con el terrorismo. De nuestra paranoia, hemos creado un Frankenstein, como solemos hacer, una monstruosidad.” Las partes de ese monstruo de Frankenstein incluyen a personajes como el corruptísimo agente de la DEA interpretado por John Travolta, o esa encarnación del mal absoluto que es Lado, espeluznante mano derecha de la Reina Elena, a quien le pone el cuerpo y su cara más desagradable Benicio Del Toro: un monstruo duro e imperturbable que se mueve entre los ricos con un corazón sangrante.

LA PIPA DE LA PAZ

Y a pesar de que Winslow se declara no-fumeta, su posición pública es afín a la de Stone: sus investigaciones sobre el narcotráfico, primero para su novela épica El poder del perro (que es algo así como El Padrino de la narcomafia), y luego para Salvajes lo llevaron a indagar a distintos niveles sobre lo que está ocurriendo en su país con la producción y circulación, y para él, la primera clave para arrimarse a una solución es el no-a-la-política-de-guerra: “Es la guerra más larga que ha sostenido el país, más que Vietnam y Afganistán, son ya 40 años y el resultado es que las drogas están más a pleno que nunca: hemos creado corporaciones multinacionales llenas de sociópatas, porque en un mundo donde reina la violencia, la mierda flota en la cúspide”. La segunda clave es la legalización: “Un proyecto pionero de legalización de la marihuana medicinal en California en 1996 cambió totalmente el tablero. Hoy allí todos sienten que están trabajando contrarreloj para conseguir un producto mejor, cuestión de estar bien parados dentro de diez años, cuando inevitablemente sea legalizada”.
“Es cierto que tenemos cultivadores independientes aquí en California –dice Stone–, yo los he conocido: llevan adelante una suerte de negocio boutique y son muy buena gente. Cultivan material del mejor, el mejor que he probado en 40 años.”
Así que, quién dice, acaso con menos millones y menos altruismo y experiencia militar y recursos de guerra, Ben & Chon, los salvajes rubios de la película más rara de la última parte de esa sinuosa filmografía de un director que se debate entre la más absurda realidad y las fantasías mejor ancladas en el mundo real, sí existan.

Salvajes, la película,
está en cartel desde el
jueves pasado.
Salvajes
Don Winslow
Editorial Planeta
350 páginas

PIER PAOLO PASOLINI Mito, apuntes y poesía. Una retrospectiva.


En el marco de las 
Jornadas Pier Paolo Pasolini 

FFyL-UBA
presentamos

PIER PAOLO PASOLINI
Mito, apuntes y poesía. Una retrospectiva.


Martes 18/9
20.15 hs


ACCATTONE




Presentan: 
Samanta Dell Acqua y Sebastian Russo

CINE/Teatro IFT
Boulogne Sur Mer 549

Programación
18/9 - ACCATTONE
25/9 - LA RABIA/ LA RICOTTA
2/10 - POCILGA
9/10 - TEOREMA 
16/10 - MEDEA
23/10 - APUNTES PARA UNA ORESTÍADA AFRICANA
30/10 - SALÓ O LOS 120 DIAS DE SODOMA

http://jornadaspasolini.blogspot.com.ar/ 

Con el apoyo de
Fundación Cineteca VidaASAECA 
y del Consejo Directivo de la Facultad de Filosfía y Letras (UBA)

Organiza las Jornadas Pier Paolo Pasolini, el grupo UBACyT “La transposición literatura / cine y su importancia como "matriz modélica" para una teoría crítica de la cultura. El corpus de la obra literaria, teórico crítica y cinematrográfica de Pier Paolo Pasolini” (Director Eduardo Grüner)

Diseño Flyer Accattone y ficha técnica: Nadia Ducato

Se agradece difundir

Ficha técnica

Título del film en idioma original: Accattone
Título del film tal como fue conocido en nuestro país: Accattone, un muchacho de Roma
Año de producción: 1961
Producción / Productores: Arco Film / Cino Del Duca
Dirección: Pier Paolo Pasolini
Guión: Pier Paolo Pasolini / Sergio Citti
Fotografía: Tonino Deli Colli
Escenografía: Gino Lazzari
Música: Carlo Rustichelli / J.S. Bach
Montaje: Nino Baragli
Sonido: Manlio Magara / Luigi Puri
Intérpretes: Franco Cinti, Franca Pasut, Silvana Corsini, Paola Guidi, Adriana Asti, Luciano Conti, Luciano Gonini, Renato Capogna, Alfredo Leggi, Galeazzo Riccardi, Leonardo Muraglia, Giuseppe Ristagno, Roberto Giovannoni, Mario Cipriani, Roberto Scaringella, Silvio Citti, Giovanni Orgitano, Piero Morgia, Umberto Bevilacqua, Franco Bevilacqua, Amerigo Bevilacqua, Sergio Fioravanti, Adele Cambria, Adriano Mazzelli, Mario Castiglione, Dino Frondi, Tomasso Nuovo, Romolo Orazi, Massimo Cacciafeste, Francesco Orazzi, Mario Guerani, Stefano D'ArrigoEnrico Fioravanti Nino RussoEdgardo SiroliRenato TerraEmanuele Di BariFranco MarucciCarlo SardoniAdriana MonetaPolidorDanilo AllevaSergio CittiElsa Morante
Duración: 120 min

domingo, 16 de septiembre de 2012

"Desaparecido en Libertad" en el Parque de la Memoria, Martes 18 a las 18.30 hs.

A los amigos

El proximo martes 18 de septiembre se cumplen 6 años de la desaparición de López y vamos a proyectar "Desaparecido en Libertad (Los Hornos) de mi autoría, en el Parque de la Memoria, a las 18.30 hs.

Sería un placer contar con ustedes y nos ayudaría mucho que pudieran difundirlo para tener convocatoria, ya que Rubén López (hijo de Jorge Julio), no solo participa de la pieza sino que estará presente en una mesa debate posterior, para hablar sobre el estado actual del caso.

Les adjunto la invitacion del Parque de la Memoria y el link donde se puede ver el adelanto de esta proyección (en "Desaparecido en Libertad (Los Hornos)", un dispositivo triptico en 1 pantalla de 7 metros de ancho.


Gracias a todos y ojalá puedan estar presentes.

Jorge Caterbetti




http://parquedelamemoria.org.ar/

viernes, 14 de septiembre de 2012

Descubierto un filme en color de 1901, el más antiguo del mundo


El Museo Nacional de los Medios del Reino Unido digitaliza el metraje encontrado entre sus fondos, grabado por el londinense Edward Turner





El relato de la historia del cine contaba que en 1906 se patentó el sistema Kinemacolor para producir películas en color, y que el primer ejemplo de la técnica se mostró en 1909. Pero eso era hasta ahora. ElMuseo Nacional de los Medios del Reino Unido , en Bradford, ha hallado entre sus archivos un ejemplo previo, que han fechado en 1901 o 1902.




El filme, realizado por el fotógrafo e inventor londinense Edward Raymond Turner, y que muestra imágenes de unos niños -posiblemente sus hijos- con unos girasoles y un pez de colores, un loro rojo y un grupo de soldados desfilando por las calles de Londres, se ha digitalizado para recuperar el color original de la cinta. “Creemos que esto va a rescribir la historia del cine”, señaló el jefe de colecciones del museo, Paul Goodman. “No creo que sea una exageración. Estas son las primeras imágenes en movimiento en color del mundo”.
Aunque ya se sabía que Turner patentó su método en 1899, que consistía en grabar sucesivamente los fotogramas usando filtros rojos, verdes y azules para después proyectarlos superpuestos, siempre se había dado por hecho que el invento resultó ser un fracaso. El creador, a quien había financiado un tal Frederick Lee, del que poco más se sabe, nunca pudo probarlo ni desmentirlo, dado que murió de un infarto en 1903, a los 29 años.
Los archivos llegaron a Bradford provenientes de Londres hace tres años. El museo de Ciencias de la capital británica había adquirido en 1937 la colección del estadounidense Charles Urban, un pionero del cine asentado en Londres que financió el método Kinemacolor. Entre su legado se encontraban dos rollos de película realizados por Turner, de los que se conservaban en buen estado tanto los negativos como los positivos.



Al encontrar el material, Michael Harvey, el comisario de cinematografía del museo, contactó a dos expertos del Archivo Nacional del Instituto cinematográfico británico  para evaluar la posibilidad de convertir el material con el que contaban en película en color. Tanto los positivos como los negativos del filme de Turner se habían producido en un formato único de 38 milímetros con dos perforaciones redondas entre cada fotograma, que no se podía ver en un proyector moderno. El grupo de expertos copió cada uno de los fotogramas en una película de 35 milímetros y después recompusieron digitalmente la versión en color.
“La imagen del pez era asombrosa, los colores eran tan vivos y sutiles”, exclamó Harvey. “Y había un loro con un brillante plumaje de colores, una breve imagen de soldados desfilando y, lo que es más interesante, unos niños vestidos con sus mejores galas eduardianas”. Entonces, asegura, “me di cuenta de que teníamos un importante hallazgo en nuestras manos”.
Para poner fecha al filme, que se mostró ayer por primera vez al público en el museo de Bradford, los expertos se basaron en las circunstancias que rodeaban a la grabación. Por ejemplo, sabían que la cámara que se utilizó era de 1901, y conocen las fechas de nacimiento de los hijos de Turner, así como la de su muerte, en 1903. “Este maravilloso redescubrimiento subraya el potencial aún sin explotar de la colección del museo”, concluye Goodman, “y las películas de Lee y Turner pueden ocupar ahora el lugar que merecen”.