jueves, 29 de noviembre de 2012

10º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE JUDIO EN LA ARGENTINA


La historia, pero también la actualidad

Los dieciséis títulos que componen la muestra, que se extenderá hasta el miércoles 5 en el Cinemark Caballito, expresan un amplio panorama de estilos y procedencias, tanto para abarcar la investigación histórica como la comedia y hasta una serie de la TV israelí.
Por Oscar Ranzani
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/5-27163-2012-11-29.html

Jack Fuchs es un hombre que supo convertir el dolor en búsqueda de memoria para que nunca más suceda el horror de la dictadura nazi. A los quince años, este ciudadano polaco fue encerrado en el gueto de Lodz, su pueblo natal, y allí permaneció hasta agosto de 1944, cuando fue deportado junto a su familia a Auschwitz. Desde entonces, no vio más a sus seres queridos, ya que fueron exterminados. Y Fuchs fue obligado a trabajar en el campo de concentración de Dachau. Allí estuvo cautivo hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Desde 1945, la pesadilla fue cambiando por un sueño mejor: el de construir esa memoria. Y así fue. Después de viajar a Estados Unidos llegó a la Argentina, donde vivían sus tíos. Y se dedicó a la difusión de la memoria del Holocausto en escuelas de la comunidad judía, pero también en colegios católicos. Pero ese tremendo dolor no fue fácil de asimilar: tardó cuatro décadas en poder contar lo que le tocó vivir. El registro quedó para la historia en el libro Dilemas de la Memoria, donde relata su infancia en Polonia, recuerda a sus padres y hermanos y analiza el avance del nazismo, entre otros tópicos. Con esta tremenda historia, el cineasta argentino Tomás Lipgot realizó el documental El árbol de la muralla, donde el propio Fuchs expresa sus ideas y sus recuerdos. El film integra la programación del 10º Festival Internacional de Cine Judío en la Argentina, que se desarrollará entre hoy y el miércoles 5 de diciembre en el Cinemark Caballito (Av. La Plata 96).


A lo largo del Ficja se exhibirán dieciséis largometrajes provenientes de distintos países que trazan un panorama de la historia, cultura y actualidad judía. 
Uno de ellos es el film sueco Buenas noches, Sr. Wallengberg, en el que el director Kjell Grede recrea, a través de una ficción, la vida de Raoul Wallenberg, ciudadano sueco que salvó la vida de miles de judíos húngaros durante la Segunda Guerra Mundial, y del que este año se cumple el centenario de su nacimiento. 
Estreno para Latinoamérica, Judeofobia, sin máscara, de Gloria Greenfield, investiga el incremento de la cultura antijudía a través del relato de distintas personalidades. Nuestra historia, en tanto, es un film israelí dirigido por Akiva Wiland y Ronit Wiland Flamm que aborda la historia de los fundadores del Kibutz Metzer, el único kibutz argentino en Israel, fundado por el Movimiento Hashomer Hatzair de la Argentina.
Del periodista Shlomo Slutzky se conocerá Sin punto y aparte. Slutzky viajó a la Argentina para hacer una nota para la TV israelí sobre los juicios contra el genocida Menéndez en Córdoba por sus crímenes durante la dictadura. Pero el periodista no se queda sólo en el acontecimiento histórico, sino que establece una suerte de recorrido por la Argentina, España e Israel en busca de indicios sobre sus compañeros del movimiento juvenil judío que fueron asesinados, encarcelados o se exiliaron, luego de ejercer su militancia en la Argentina. Hablada en hebreo (con subtítulos en castellano), Srugim, dirigida por Laizy Shapira y Eliezer Shapiro, es la serie más vista en la TV israelí, que refleja la vida de distintos personajes definidos como jóvenes ortodoxos modernos. En el Cinemark Caballito se exhibirán tres capítulos de 35 minutos de duración cada uno.
Otro film con producción argentina es Vodka y arroz, con idea y producción de Gladys Goldberg y dirigida por Martha Wolff, encargada también de la investigación. El film narra una historia atípica: la llegada de 25 mil judíos a China en los albores del siglo XX. Las familias se instalaron en su mayoría en Harbin, Shanghai, y también en otras once ciudades, con la particularidad de que este grupo de la comunidad judía no sufrió agresiones antisemitas en el gigante asiático. 
Basado en una novela del escritor David Grossman, Alguien con quien correr es un film israelí, dirigido por Oded Davidoff quien, a través de la historia de dos jóvenes de Jerusalén que se proponen realizar la aventura más importante en sus vidas, explora el valor de la amistad, el pasaje de la adolescencia al mundo adulto y la posibilidad de encontrar el amor.
La producción canadiense El muro de Adam, dirigida por Michael MacKenzie, explora la historia de amor entre un joven judío y una chica libanesa que se ven enfrentados a los límites que sus propias familias les imponen. A la vez, el film se propone reflexionar acerca de si es posible el amor en estas circunstancias y algo más profundo aún: si es posible que la utopía de la paz se convierta en una realidad. Para relajarse un poco es la comedia El primer baile, del israelí Eitan Anner, sobre dos jóvenes en apariencia opuestos, pero que se unen a través de la música, la danza y, finalmente, el amor.
Programación y horarios de proyección: www.ficja.com.ar

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