RAY BRADBURY
(1920-2012)
Ray Douglas Bradbury nació el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois
(Estados Unidos), hijo de Esther Marie Moberg y de Leonard Spaulding
Bradbury. Este último se dedicaba a instalar líneas telefónicas.
Sus progenitores bautizaron a Bradbury con el nombre de Douglas en homenaje al famoso actor de cine Douglas Fairbanks.
A causa del trabajo de su padre, Ray se trasladó en su niñez en variadas
ocasiones a Tucson, Arizona. Esta vida itinerante cesó en 1934, año en
el que la familia Bradbury se mudó definitivamente a California para
residir en la ciudad de Los Angeles.
Después de terminar el instituto en 1938, en donde solía realizar
actuaciones teatrales, Bradbury abandonó los estudios para convertirse
en autodidacta y dedicar su tiempo a la lectura y a la escritura.
En esa época publicó sus primeros relatos cortos, entre ellos
“Hollerbocher’s Dilemma”, un texto aparecido en la revista
“Imagination”.
Al mismo tiempo que comenzaba su carrera como escritor amateur vendía periódicos en la ciudad angelina.
Algunas de las publicaciones en las que aparecieron sus relatos fueron
“Futuria Fantasia” (su propia revista), “Spaceways”, “Super Sciencie
Stories”, en donde por primera vez le pagaron por un relato llamado
“Pendulum” (1941), “Weird Tales”, o “Best American Short Stories”.
En esta época solía emplear variados seudónimos como Ron Reynolds, Guy
Amory, Anthony Corvais, Omega, Briand Eldred, Edward Banks, e incluso el
nombre de su padre, Leonard Spaulding. Más tarde también firmó como
Douglas Spaulding.
En el año 1946 Bradbury conoció a Maggie McClure, quien trabajaba como
dependienta en una librería. Un año después Ray y Maggie contrajeron
matrimonio.
La colección de relatos “Carnaval Negro” (1947) sacó a Bradbury del anonimato literario.
Tres años después triunfó con “Crónicas Marcianas” (1950), fabulación
sobre la colonización del planeta rojo, “El Hombre Ilustrado” (1951),
“Las Doradas Manzanas Del Sol” (1953), o “Fahrenheit 451” (1953), el
título más popular de su bibliografía que fue ambientado en una sociedad
de pensamiento único que prohíbe los libros y, en consecuencia, la
libertad.
Ray Bradbury logró ser reconocido mundialmente por sus novelas de
ciencia-ficcion y fantasía, estableciendo miradas bastante sombrías y
críticas sobre el devenir de la sociedad humana, a las que no le faltan
trazos líricos en una exposición que suele fustigar la desproporción
tecnológica, las desigualdades y el totalitarismo.
Por sus trabajos recibió diferentes premios, entre ellos el O. Henry Memorial y el Benjamin Franklin.
Su prolífica producción literaria, generalmente libros de relatos,
incluye otros títulos como “El País De Octubre” (1955), “El Vino Del
Estío” (1957), “El Día Que Llovió Para Siempre” (1959), “Twice 22”
(1959), “Una Medicina Para La Melancolía” (1959), “R Is For Rocket”
(1960), “La Feria De Las Tinieblas” (1962), “Las Maquinarias De La
Alegría” (1964), “The Vintage Bradbury” (1965), “S Is For Space” (1966)
“Dos Veces Veintidós” (1966), “Leviatán 99” (1966), “Canto Al Cuerpo
Eléctrico” (1969), “Fantasmas De Lo Nuevo” (1959), “Sueño De Fiebre y
Otras Fantasías” (1970), “El Árbol De Las Brujas” (1972), “El
Maravilloso Traje De Color Vainilla” (1972), “Columna De Fuego y Otras
Obras” (1973), “Mucho Después De Medianoche” (1976), “El Último Circus y
La Electrocución” (1980), “Memoria De Un Crimen” (1984), “La Muerte Es
Un Asunto Solitario” (1985), “Cementerio Para Lunáticos” (1990), “Más
Rápido Que El Ojo” (1992), “Ahmed y Las Máquinas Del Olvido: Una Fábula”
(1998), “De La Ceniza Volverás” (2001), “Matemos a Constance” (2002),
“Algo Más En El Equipaje” (2002), libro por el que ganó el Premio Bram
Stoker, o “The Cat’s Pajamas: New Stories” (2004).
También ha escrito obras teatrales, ensayos, volúmenes de poesía y
guiones cinematográficos, entre ellos la adaptación del "Moby Dick"
(1956) de Herman Melville realizada por John Huston.
Falleció el 5 de junio del año 2012. Tenía 91 años.
Guía de sus adaptaciones cinematográficas
http://www.alohacriticon.com/viajeliterario/article1150.html
IT CAME FROM OUTER SPACE (LLEGÓ DEL MÁS ALLÁ) (1953) de Jack Arnold.
Jack Arnold (“El increíble hombre menguante”) dirigió este clásico de
ciencia-ficción en tres dimensiones que estaba basado en una historia
ideada por Ray Bradbury.
A una pequeña ciudad de Arizona llega el escritor John Putnam, quien
verá junto a su novia Ellen caer del cielo una especie de meteorito.
Ellos piensan que se trata de una nave espacial.
Con Richard Carlson y Barbara Rush.
EL MONSTRUO DE TIEMPOS REMOTOS (1953) de Eugène Lourié.
A causa de un experimento nuclear un monstruo prehistórico causará el pavor en Nueva York.
Protagonizan Paul Christian, Paula Raymond y Cecil Kellaway.
La película está basada en una historia de Bradbury titulada “The Beast from 2.000 Fathoms”.
ALFRED HITCHOCK PRESENTA (1955) de Alfred Hitchcock, Robert Stevens…
Ray Bradbury escribió cuatro episodios para la conocida serie presentada por el gran maestro del suspense.
MOBY DICK (1956) de John Huston.
Con el protagonismo de Gregory Peck, John Huston llevó a la pantalla
grande esta famosa novela de Herman Melville, con el capitán Ahab
enfrentado a una gran ballena blanca.
Ray Bradbury ayudó en la escritura del guión.
STEVE CANYON (1958) de Arthur Hiller.
Serie de televisión en la cual participó como guionista Ray Bradbury.
EN LOS LÍMITES DE LA REALIDAD (1959) de Rod Serling.
La conocida serie creada por Rod Serlign “The Twilight Zone” también
adaptó a Bradbury, llevando a la pequeña pantalla el relato “Canto el
cuerpo eléctrico”.
HISTORIAS PARA NO DORMIR (1964) de Chicho Ibáñez Serrador.
Serie de televisión de misterio y terror que adaptaba relatos de Ray Bradbury, Edgar Allen Poe o Fredric Brown.
FAHRENHEIT 451 (1966) de François Truffaut.
El director francés François Truffaut, adaptando el clásico de Ray
Bradbury, nos lleva a una sociedad en la cual los libros están
prohibidos y son quemados por los bomberos.
Oskar Werner encarna a Guy Montag, Julie Christie a Clarisse y a Linda Montag, y Ciryl Cusack al capitán.
EL HOMBRE ILUSTRADO (1969) de Jack Smight.
Carl es un hombre con su cuerpo totalmente tatuado por su mujer Felicia, cuyos dibujos predicen algo sobre el futuro.
Con Rod Steiger, Claire Bloom y Robert Drivas.
THE PICASSO SUMMER (1969) de Serge Bourguignon y Robert Sallin.
Una pareja admiradora de Picasso viajarán por Europa con la intención de conocerle.
Protagonizan Albert Finney e Yvette Mimieux.
CRÓNICAS MARCIANAS (1980) de Michael Anderson.
Miniserie televisiva sobre el afamado libro de Ray Bradbury que contaba
con el protagonismo de Rock Hudson, Roddy McDowall, Gale Hunnicutt y
Darren McGavin.
Esta producción de ciencia-ficción cuenta las peripecias de una expedición de terrícolas en Marte.
LA FERIA DE LAS TINIEBLAS (1983) de Jack Clayton.
Ray Bradbury escribió el guión de su propio texto en este film dirigido por Jack Clayton (“Suspense”).
El Dr. Dark promete hacer cumplir los deseos de los ciudadanos de una pequeña ciudad si ellos se unen a su espectáculo circense.
Con Jason Robards, Jonathan Prycey Diane Ladd.
CRÓNICAS MARCIANAS (1988) de Suren Babayan.
Adaptación rusa de unos de los libros más populares escritos por el prolífico Ray Bradbury.
EL PEQUEÑO NEMO (1992) de Masami Hata.
Película de animación basado en el cómic de Winsor McCay que contó como guionista con Ray Bradbury y Chris Columbus.
THE HALLOWEEN TREE (1993) de Mario Piluso.
Adaptación animada de “El árbol de las brujas”, en la cual se cuentan
las aventuras de un grupo de chicos en la fiesta de Halloween, viajando a
través del tiempo e intentando salvar la vida de su amigo Pip.
El propio Ray Bradbury se encargó de redactar el guión, además de ocupar tareas de narrador.
IT CAME FROM OUTER SPACE II (1996) de Roger Duchowny.
Secuela del film de Jack Arnold realizada directamente para el mercado
televisivo. Cuenta con el protagonismo de Brian Kerwin y Elizabeth Peña,
quienes tendrán que enfrentarse a la invasión alienígena.
EL MARAVILLOSO TRAJE DE COLOR VAINILLA (1998) de Stuart Gordon.
Comedia centrada en los anhelos de Gomez para intentar conseguir un
traje. El principal inconveniente es que no posee el dinero suficiente.
Con Joe Mantegna en el papel principal. Co-protagonizan Edward James Olmos y Esai Morales.
EL SONIDO DEL TRUENO (2005) de Peter Hyams.
Adaptación de “El ruido del trueno” que cuenta con el protagonismo de Edward Burns, Ben Kingsley y Catherine McCormack.
CHRYSALIS (2008) de Tony Baez Milan.
En un mundo amenazado unos científicos luchan por mantener la vida. Uno
de ellos, enfermo, será convertido en crisálida. Los demás intentarán
estudiar el fenómeno.
THE ILLUSTRATED MAN (2010) de Zack Snyder.
Pelicula de ciencia-ficción dirigida por el autor de "300" y "Watchmen".
FARENHEIT 451 (2010) de (sin dirección confirmada).
Nueva adaptación de clásico de Bradbury sobre una sociedad totalitaria que condena la lectura.
Crónicas Marcianas
Prólogo de Jorge Luis Borges
En el segundo siglo de nuestra era, Luciano de Samosata compuso una Historia
verídica, que encierra, entre otras maravillas, una descripción de los
selenitas, que (según el verídico historiador) hilan y cardan los metales y el
vidrio, se quitan y se ponen los Ojos, beben zumo de aire o aire exprimido; a
principios del siglo XVI, Ludovico Ariosto imaginó que un paladín descubre en
la Luna todo lo que se pierde en la Tierra, las lágrimas y suspiros de los amantes,
el tiempo malgastado en el juego, los proyectos inútiles y los no saciados
anhelos; en el siglo XVII, Kepler redactó un Somnium Astronomicum, que finge
ser la transcripción de un libro leído en un sueño, cuyas páginas prolijamente
revelan la conformación y los hábitos de las serpientes de la Luna, que durante
los ardores del día se guarecen en profundas cavernas y salen al atardecer.
Entre el primero y el segundo de estos viajes imaginarios hay
mil trescientos años y entre el segundo, y el tercero, unos den; los dos
primeros son, sin embargo, invenciones irresponsables y libres y el tercero
está como entorpecido por un afán de verosimilitud. La razón es rara. Para
Ludano y para Ariosto, un viaje a la Luna era símbolo o arquetipo de lo
imposible, como los cisnes de plumaje negro para el latino; para Kepler, ya era
una posibilidad, como para nosotros. ¿No publicó por aquellos años John
Wilkins, inventor de una lengua universal, su Descubrimiento de un Mundo en la
Luna, discurso tendiente a demostrar que puede haber otro Mundo habitable en
aquel Planeta, con un apéndice titulado Discurso sobre la posibilidad de una
travesía? En las Noches áticas de Aulo Gelio se lee que Arquitas el pitagórico
fabricó una paloma de madera que andaba por el aire; Wilkins predice que un de
mecanismo análogo o parecido nos llevará, algún día, a la Luna.
Por su carácter de anticipación de un porvenir posible o probable, el Somnium
Astronomicum prefigura, si no me equivoco, el nuevo género narrativo que los
americanos del Norte denominan science-fiction o scientifiction (1) y del que
son admirable ejemplo estas Crónicas.
Su tema es la conquista y colonización del planeta. Esta ardua empresa de los
hombres futuros parece destinada a la época, pero Ray Bradbury ha preferido
(sin proponérselo, tal vez, y por secreta inspiración de su genio) un tono
elegíaco. Los marcianos, que al principio del libro son espantosos, merecen su
piedad cuando la aniquilación los alcanza. Vencen los hombres y el autor no se
alegra de su victoria. Anuncia con tristeza y con desengaño la futura expansión
del linaje humano sobre el planeta rojo -que su profecía nos revela como un
desierto de vaga arena azul, con ruinas de ciudades ajedrezadas y ocasos
amarillos y antiguos barcos para andar por la arena-.
Otros autores estampan una fecha venidera y no les creemos, porque sabemos que
se trata de una convención literaria; Bradbury escribe 2004 y sentimos la
gravitación, la fatiga, la vasta y vaga acumulación del pasado -el dark
backward and abysm of Time del verso de Shakespeare-. Ya el Renacimiento
observó, por boca de Giordano Bruno y de Bacon, que los verdaderos antiguos
somos nosotros y no los hombres del Génesis o de Homero.
¿Qué ha hecho este hombre de Illinois me pregunto, al cerrar las páginas de su
libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me pueblen de terror
y de soledad?
¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera tan íntima? Toda
literatura (me atrevo a contestar) es simbólica; hay unas pocas experiencias
fundamentales y es indiferente que un escritor, para transmitirlas, recurra a
lo "fantástico" o a lo "real", a Macbeth o a Raskolnikov, a
la invasión de Bélgica en agosto de 1914 o a una invasión de Marte. ¿Qué
importa la novela, o novelería, de la science fiction? En este libro de
apariencia fantasmagórica, Bradbury ha puesto sus largos domingos vacíos, su
tedio americano, su soledad, como los puso Sinclair Lewis en Main Street.
Acaso La tercera expedición es la historia más alarmante de este volumen. Su
horror (sospecho) es metafísico; la incertidumbre sobre la identidad de los
huéspedes del capitán John Black insinúa incómodamente que tampoco sabemos
quiénes somos ni cómo es, para Dios, nuestra cara. Quiero asimismo destacar el
episodio titulado El marciano, que encierra una patética variación del mito de
Proteo.
Hacia 1909 leí, con fascinada angustia, en el crepúsculo de una casa grande que
ya no existe, Los primeros hombres en la Luna, de Wells. Por virtud de estas
Crónicas de concepción y ejecución muy diversa, me ha sido dado revivir, en los
últimos días del otoño de 1954, aquellos deleitables terrores.
1. Sciencefiction es un monstruo verbal en que se emalgaman el adjetivo
scientific y el nombre sustantivo fiction. Jocosamente, el idioma español suele
recurrir a formaciones análogas; Marcelo del Mazo habló de las orquestas de
gríngaros (gringos + zíngaros) y Paul Groussac de las japonecedades que
obstruían el museo de los Goncourt.
Crónicas Marcianas
Ray Bradbury
Prólogo de J.L.Borges (Minotauro, 1955)
Publicado por Ar Lor